Hay que plantear en términos asequibles a las masas las ideas más avanzadas y progresistas

Repito lo que dije ayer: Los acontecimientos están marchando por delante de las ideas en este momento del mundo. Hay que hacer trabajo teórico.

Trabajo teórico no significa empezar a imprimir libracos así (Señala) para que la gente, unos pocos entendidos, lo comprendan. Divulgación es plantear en términos asequibles a las masas y con ejemplos y con datos que coinciden con lo que ellos ven en la calle todos los días, las ideas más avanzadas, las ideas más progresistas, las denuncias que hay que hacer en torno a todas esas situaciones. Hay posibilidades.

Recuerdo que desde la prisión, en una celda solitaria, envié muchos mensajes en forma de manifiestos clandestinos, pero que se regaban, los leía todo el pueblo. Todos los crímenes que se cometieron contra nuestros compañeros, a raíz del asalto al Moncada, fueron denunciados, no solo en el juicio; pero del juicio no se publicó nada. Desde la prisión, en una celda solitaria y utilizando zumo de limón -un secretico que les voy a dar, espero que no lo necesiten nunca-, se escribe y se pueden hacer largos manifiestos. Con eso y un poco de paciencia, con eso y un poco de pasión, con eso y un poco de espíritu de lucha, porque es trabajosa la tarea, enviamos muchos e incluso largos manifiestos denunciando crímenes, y esos circulaban mucho más que toda la prensa que estaba a disposición del gobierno. Pero llevaban la verdad, llevaban la denuncia, desde una celda, en una prisión.

Martí dijo una frase que pudiera considerarse universal: "Un principio justo desde el fondo de una cueva puede más que un ejércitoª. Y al fin y al cabo, desde el fondo de aquella cueva desde donde divulgamos ideas, fuimos preparando las condiciones para nuestra lucha ulterior.

Pero no solo con ideas o divulgando ideas se ganan las batallas; hay que trabajar junto a las ideas, luchar y hacer muchos sacrificios. Así lo hicimos, se fue creando la conciencia de nuestro pueblo.

Cuando tiene lugar la Revolución Cubana, la historia de Latinoamérica cambia. Descubrió Estados Unidos que América Latina existía, que no era un simple coto privado; se asustaron porque en ese hemisferio había condiciones objetivas superiores a las de Cuba para hacer una revolución igual que en Cuba, o más radical que en Cuba.

Inventaron la Alianza para el Progreso tan pronto les fracasó aquella expedición que duró 72 horas, de una fuerza muy bien entrenada, con apoyo aéreo y la escuadra de Estados Unidos a cuatro millas de distancia. En aquella época las aguas jurisdiccionales eran tres millas, y la batalla de Girón se libró con portaaviones y naves de guerra de las más modernas de Estados Unidos a cuatro millas, preparadas para intervenir si les daban la orden; pero no tuvieron tiempo de recibir la orden.

Si intervienen antes que en Viet Nam se habría producido una guerra tremenda, porque nuestro pueblo no se iba a rendir, había ya cientos de miles de personas armadas, y a cientos de miles de personas armadas no las puede dominar nadie; pero habría sido una guerra larga, costosa, destructiva, no se sabe cuántos cientos de miles de vidas habría costado. A Viet Nam le costó 4 millones de vidas y millones de mutilados, una guerra caprichosa e injustificada, al otro lado del mundo. Todo eso lo sufrió el pueblo de Viet Nam; por poco lo sufrimos nosotros primero.

Surgió la Alianza para el Progreso: por primera vez les dieron un dinerito a los latinoamericanos, 20000 millones de dólares; repartieron nuestra cuota azucarera, que era de unos 4 millones de toneladas, dulce para todos para que apoyaran los planteamientos en la OEA y para aislar a Cuba. Todas esas experiencias las hemos tenido.

Ya todo el mundo me dice que nos tenemos que ir, y si ustedes me dan permiso, me retiro.