KOSOVO

Resumen inconcluso...

Elson Concepción P.

Para quienes siguen la información sobre lo que ocurre en la provincia serbia de Kosovo, puede parecer que, en este caso, hay dos guerras: la que libran los separatistas albaneses contra las fuerzas de Serbia, y la de las agencias de prensa occidentales que, generalmente, inclinan la balanza contra Serbia y Yugoslavia tanto en lo político como en lo militar.

Utilizando fuentes oficiales desde el lugar de los hechos y a manera de resumen inconcluso, se conoce que desde el primero de enero hasta este 16 de agosto, hubo 1 041 ataques en Kosovo y Metohija, y de ellos, 555 fueron contra la policía serbia, causando la muerte a 16 policías, heridas a 156 y otros 10 fueron secuestrados.

Además, los separatistas realizaron 486 ataques contra ciudadanos y sus hogares, en los que resultaron muertos 57 civiles. En total, en este tiempo, han perecido 29 serbios y montenegrinos, 42 albaneses y cuatro de otras nacionalidades.

De acuerdo con un informe oficial hecho por una misión de la ONU que visitó Albania a mediados del mes de julio, han sido sacadas de los almacenes de ese país, más de 650 000 armas de diferentes tipos, entre ellas 250 000 fusiles automáticos, 770 lanza granadas, 2 450 lanza cohetes, 20 toneladas de explosivos, millón y medio de balas y 215 000 minas antipersonales y antitanques.

Los especialistas de Naciones Unidas consideran que el 39 por ciento de este armamento se encuentra actualmente en Kosovo y Metohija, y del 50 por ciento el gobierno albanés no conoce su destino.

Quizás estos datos contribuyan a conformar una imagen más real y equilibrada de esta realidad: Yugoslavia no solo ha sido dividida sino que en sus antiguos territorios aún hay guerras y tropas extranjeras como ocurre en Bosnia, mientras que, por razones étnicas e injerencia foránea, se intenta desgajarle más regiones, como ocurre en Kosovo.