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 Atletismo de calidad superior, pero...
Se mantuvo la supremacía

Enrique Montesinos
Enviado especial de Granma
MARACAIBO, Venezuela.-La implantación de 21 records en 44 finales,
casi la mitad, constituye una incuestionable evidencia de que disfrutamos en estos XVIII
Juegos Centro-Caribe de una competencia de calidad, como aquellas de los años 70 cuando
intervenían los Juantorena, Casañas y Leonard, por citar algunos.
El "Soto" saluda a la afición después de su salto récord.
Precisamente de la lid correspondiente a Medellín-78, que estuvo
beneficiada adicionalmente por las condiciones de altura de esa ciudad colombiana, se
acaban de pulverizar aquí, al nivel del mar, varias primacías luego de 20 años y cuatro
ediciones, entre ellas otra de altura como la de México-90.
El atletismo de los Juegos, en realidad, no lograba reunir en las
últimas convocatorias a todas las figuras pertenecientes al área y aunque en esta
oportunidad tampoco lo ha conseguido, sin duda quedó fortalecido al conceder a sus
medallistas de oro las clasificaciones para el equipo América II a la Copa Mundial de
septiembre próximo en Sudáfrica.
Cuba siempre ha prestigiado estas citas con sus mejores valores y
una vez más lo hizo al traer a sus cuatro campeones mundiales, medallistas y finalistas
olímpicos y panamericanos. A ellos se unieron figuras de indiscutible calidad como la
jamaicana Deon Hemmings, campeona olímpica de los 400 metros con vallas, una de las
recordistas aquí, junto a otros destacados en la velocidad y los saltos (James Beckford,
por ejemplo) de su país y de otras islas caribeñas de habla inglesa.
Las primacías de los saltadores cubanos han sido del primer nivel,
primero la de Iván Pedroso en longitud (8,45) y más reciente la de 2,37 a cargo de
Javier Sotomayor, que es el mejor resultado del mundo en la presente temporada y que lo
buscó intencionalmente, aunque muchos no se dieran cuenta, porque después de asegurar su
éxito con 2,30, si el objetivo solo hubiera sido superar la marca de los Juegos le
hubiera bastado con situar la varilla un centímetro más, en 2,36.
Otro suceso que llamó la atención fue el triunfo de todos los
relevos cubanos, los dos femeninos con nuevas marcas, pese a que en el largo no estuvo Ana
Fidelia y que en el corto la primacía databa de la altura de Medellín-78. Cuba también
dominó con amplitud los dos eventos múltiples, decatlón varonil y heptatlón femenino.
Y en los lanzamientos, como se esperaba por ser tradicional,
abundaron los uno-dos por parte de la mayor de las Antillas. Así aconteció tanto en el
disco como en la jabalina de uno y otro sexos y alternadamente en martillo y bala, evento
éste que fue el único cedido en la clasificación varonil al buen especialista zuliano
Yoger Medina, que barrió un viejo récord del cubano Paul Ruiz.
También México confirmó los pronósticos acaparando éxitos en el
medio fondo y fondo, incluida la marcha, con varias dupletas, y posiblemente hoy domine
las pruebas del maratón que cerrarán oficialmente la contienda atlética, aunque la
supremacía cubana ya fue nuevamente asegurada, con 45 medallas, 19 de ellas doradas,
frente a solo 10 de México y 6 de Jamaica.
Y lo consiguió pese a la sorpresiva actuación de Ana Fidelia,
quien en más de una edición había alcanzado hasta tres medallas de oro y por primera
vez se fue sin ninguna, aunque con el mismo cariño y admiración de siempre. También no
obstante dejar de competir en eventos tradicionalmente dominados, como longitud femenino
(por no haber hecho el grado las aspirantes) o la pértiga varonil (al tener que
intervenir quirúrgicamente a nuestro campeón Manzano).
Fue la competencia más fuerte de los últimos años, mas el
atletismo cubano volvió a dar muestras de su vigor. |