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 Circuba en el Teatro América
Paladear las emociones

Toni Piñera
En Cuba el circo no tiene rivales
fuertes. Ni las telenovelas, o la programación de verano
en la pequeña pantalla, ni el fútbol, incluso ni la
playa en las calurosas tardes de sábados y domingos. El
Teatro América (Galiano y Concordia, Centro Habana), es
desde el pasado 7 de julio, como un gigante imán que
atrae a grandes y chicos. Así lo demuestran los miles de
espectadores que han asistido ya al espectáculo
Nosotros, el circo.
Virtuosismo en los movimientos,
ligereza en cada salto, seguridad en cada giro,
expectación... de nuevo llegaron con el verano las
emociones del circo para atrapar al espectador. Una
fiesta del equilibrio, juegos malabares, magias, risas y
un número de doma de monos y perro traen los artistas de
la Agrupación Cubana de Arte Circense y Variedades
Circuba, en el aniversario 30 de su fundación.
Un momento para disipar
tensiones: Los Gumary, domadores de monos y perro.
Un espectáculo balanceado y ágil,
dirigido por Tomás García, acerca en casi dos horas
artistas de varias generaciones, muchos de ellos
laureados en los más importantes festivales
internacionales de este antiguo arte. Entre los números
destaca por su originalidad el de los Hermanos Arias
(acróbatas en valtich). Cuatro diestros jóvenes
graduados de la Escuela Nacional de Circo (1995) integran
este grupo que en 1996 alcanzó mención especial en La
Pista de París.
Ellos dejaron gratos recuerdos
sobre la pista improvisada del América, donde se
precipitan uno tras otro, los más disímiles ejercicios.
Fuerza, agilidad, ligereza, y sobre todo limpieza en los
movimientos, demostraron los jóvenes quienes arrancaron
las más fuertes ovaciones.
Un tanto de alegría regalan al
programa Los Gumary (doma de monos y perro), con las
simpáticas situaciones-actuaciones de los simios (Ringo,
Simbad, Periquín, Chucho y el pequeño Comepán),
quienes llenan de travesuras la pista. Mientras que un
tanto de tensión aporta el perrito Cantor, el valiente.
Este sube a lo alto y se lanza hacia su dueño, cuando
los niños, desde sus butacas al unísono le gritan que
se tire. También por los terrenos de la sonrisa y de la
mano de atractivos gags, los jóvenes payasos Nani y Javi
pasean por la escena dejando una estela de simpatía con
sus cómicas situaciones.
La pareja de equilibristas en
percha (Los Adolayns) mantiene en tensión al auditorio.
El dúo Los Adolayns (equilibrio
con perchas), fundador de Circuba y con una reconocida
trayectoria artística, tanto en Cuba como en el
extranjero, trae uno de los números de más plasticidad,
en el que se conjugan con elegancia, fuerza, astucia y
agilidad. La originalidad se une a la emoción con el
grupo Los Rall, en el que cuatro acróbatas hacen
disímiles ejercicios en el mástil, y donde se pone de
manifiesto una formidable preparación física.
Por la improvisada plataforma
dejaron gratos recuerdos Mirka, con su elegante número
de equilibrio con palomas; la trapecista Gema, quien
acaba de obtener el primer Premio del Festival de
Pyongyang; dos atractivos ejercicios de malabares: el del
joven Arnelio -ya conocido en estas lides-, y Los
Coronados, el mago Fiss, y el dúo de contorsionistas
Cristal. Conducidos a la perfección por ese maestro de
animación circense: Alberto Rigual.
Dado el nivel de calidad y la
originalidad de los números presentados por los artistas
cubanos del circo, y la cantera de nuevos valores que
siguen los pasos en la Escuela Nacional, es momento ya de
que esta manifestación cuente con una sede propia, y
deje de ser paria cada verano buscando un lugar donde
actuar. El Teatro América -aunque ha realizado un enorme
esfuerzo por brindar allí el espectáculo- no reúne las
condiciones para este tipo de programas: de espacio, no
hay luces suficientes, además del calor y, nuevamente,
la falta de ofertas gastronómicas, máxime en la época
de vacaciones de los más pequeños.
Hasta el 26 de julio -en funciones
de 2:00 p.m. y 6:00 p.m., de martes a domingo- se
mantendrá en cartelera Circuba en el América, y luego
del 2 al 22 de agosto tendrá lugar la Gala del
aniversario 30 (sala polivalente Ramón Fonst), en la que
participará el mismo elenco, en un espectáculo que
será dirigido por Tomás Morales.
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