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Preparación de tierra
Sin olvidar la otra zafra
Este período azucarero de máxima tensión en la molienda necesita llevar de la mano y al día beneficios cañeros hoy con atrasos
Juan Varela Pérez
HOLGUIN.-Mientras todas las voces se alzan en favor de moler la caña disponible en el período óptimo -requisito indispensable para terminar operaciones en tiempo- el reclamo cañero toma igual validez: no olvidar la otra zafra.
Aunque el análisis sobre la preparación de tierra, la siembra, el cultivo (todas con atrasos) y el resto de labores que garantizan el futuro azucarero era provincial, la ocasión se aprovechó para conocer que, por ejemplo, de las 15 928,8 caballerías que deben plantarse este semestre en el país, solo 5 360 están en proceso.
Igual situación se observa en la siembra. De las 1 020,5 que marca el plan enero-febrero apenas se acumulaban, al cerrar la decena intermedia del mes, unas 500 caballerías.
Wilfredo López, ministro de Gobierno y Jefe del Grupo de Coordinación y Apoyo, manifestó que esperaba pronta reacción de los holguineros, al igual que el resto del país, para terminar la roturación el 31 de marzo y adelantar en abril parte del área del programa de frío.
Los técnicos del territorio explicaron las variantes que aplican para sacarle el máximo a la maquinaria disponible y poner en movimiento, cuanto antes, las 1 279,2 caballerías de la primavera.
El Ministro dialogó con especialistas y cañeros de base sobre la necesidad de cumplir estrictamente todos los planes en fecha para evitar los fatídicos maratones que encubran violaciones técnicas y pasar a un estadio superior, el de la calidad. Esta debe reflejarse, manifestó, en pérdidas mínimas, una alta germinación y pidió al sindicato desplegar iniciativas en una emulación de base, obrero a obrero, que ponga en el sitial mayor a las Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC) que sean capaces de lograr, en todos los campos, el 90 por ciento o más de población.
Insistió en la necesidad de incrementar la resiembra por los sistemas conocidos y recomendó tomar en cuenta los resultados campo a campo porque no siempre los promedios reflejan toda la verdad.
Las más de 10 000 caballerías que faltan por entrar en proceso, nacionalmente, exigen un ritmo muy superior al que se consigue hoy.
Cierto que hay limitaciones conocidas en la maquinaria -hay provincias que tienen cientos de tractores en baja temporal por determinadas piezas o componentes- y que a veces equipos destinados a una labor agrícola se toman para el tiro de la caña, pero similar panorama se vivía el pasado año (yo considero que aun peor en algunos lugares) y los sembradores no tuvieron que esperar por las tierras listas.
Al igual que en el 97 es preciso aunar voluntades, en todas las instancias y como entonces dedicarle a ese personal la atención preferente que merece.
Diferentes razones -tenemos testimonios personales- impiden que, al menos hasta ayer, la llamada "atención al hombre" no sea igual para ese decisivo destacamento que trabaja por lo general en condiciones muy difíciles y en turnos dobles.
Hace falta, si el caso lo demanda, volver a engrasar el mecanismo que liberó trabas y obstáculos e hizo posible que la aguerrida familia de la maquinaria cumpliera la encomienda y se sintiera feliz. Son gente con sus tradiciones, costumbres y motivaciones lo cual no puede olvidarse.
El cuadro más tenso se localiza en Camagüey y Villa Clara, a las que restan por roturar por encima de las 1 700 caballerías; 1 283 en Matanzas y 1 141 en Ciego de Avila, según información del miércoles último.
Nadie escapa a esa alta presión pero, a la vez, hay que intensificar el cultivo y la limpia que aseguren el desarrollo de los retoños (plantíos que ahora se cortan) que es la cepa fundamental de la próxima zafra.
El Ministro de Gobierno hizo énfasis en la importancia de llevar integralmente, la asistencia cañera porque, en realidad, ninguna tarea puede verse aislada y una le da continuidad a la otra.
Se ha demostrado, comentó, que ya somos capaces de realizar siembras grandes y por ese camino debemos transitar para consolidar la calidad mediante una exquisita y casi óptima preparación de los suelos.
Quedó claro que es inadmisible tener hierba pesada en las áreas plantadas en el frío pasado y en esta primavera y la lucha debe encaminarse a la limpieza total y permanente de esos campos en los cuales tantos recursos se invirtieron.