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 DEL LENGUAJE

Celima Bernal
·El otro día cité la palabra barquillo. Antiguamente
recibía la forma de barco, y a pesar de que hoy es "un canuto -dice la RAE- más
ancho por uno de sus extremos que por el otro", continúa llamándose así. No tiene
nada de extraño. Conocí a un anciano al cual llamaban Nenito, y puedo jurarles que se
parecía menos a un niño chiquito que un barquillo actual a un barco. ·Sí, se acepta amoblar;
pero mejor: amueblar. |