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Programa de Ahorro de Electricidad
No es lo mismo pico
eléctrico que apagón
Oria de la Cruz
¿Pero cómo es posible que estés "apagada" si ya terminó el pico eléctrico?, decía un compañero a un familiar, a través del teléfono, alrededor de las 10:30 de la noche. Varios de sus argumentos demostraban que confundía los términos PICO y APAGON.
El PICO en materia de generación, distribución y consumo de electricidad significa esencialmente el tiempo de máxima demanda (entre las seis y las diez de la noche), con independencia de que el Sistema Electroenergético Nacional (SEN) pueda satisfacerlo o no.
Sin embargo, el APAGON ocurre cuando la generación eléctrica es inferior a la demanda, a cualquier hora del día o de la noche. El déficit de combustible, la descapitalización de las centrales termoeléctricas y el deterioro de las redes de trasmisión y distribución, acentuados a partir del año 93, condujeron a la creación de un programa de apagones, según los territorios y las cifras de consumo asignadas.
¿Programar los apagones? Sí, un grupo numeroso de especialistas de la Unión Eléctrica asumió el complejo reto de distribuir lo poco; una de las tareas más adversas a las que se habían enfrentado hasta entonces. Debían implementarlo con el mayor rigor técnico, con la equidad posible, aunque hasta ese momento lo fundamental para los eléctricos había sido dar servicio, electrificar hasta las zonas montañosas más intrincadas (el país llegó a más del 96 por ciento).
Desde 1993, el tristemente célebre apagón no solo se repetía de boca en boca, con demasiada frecuencia, sino que empezó a marcar cada jornada laboral y doméstica.
Durante ese tiempo también hubo pico eléctrico, solo que el servicio era tan irregular, tan inseguro, que no era lógico insistir masivamente en el tema, aunque en el sector estatal sí se adoptaron medidas que favorecen estirar lo poco, no obstante, algunos centros todavía no asumen el rol que les exigen en materia de eficiencia energética.
¿Significa que estamos en mejores condiciones porque podemos hablar de ahorro? Sí, el país cuenta con un programa que le permite recuperar paulatinamente su Sistema Electroenergético, con un personal más capacitado que ha confrontado el conocimiento y las tecnologías más modernas, aunque prevalezcan la escasez financiera y otras trabas ocasionadas por el bloqueo yanki.
La entrada en vigor del Programa de Ahorro de Electricidad en Cuba (PAEC), el pasado mes de enero, es el resultado de estudios serios acerca de las posibilidades del SEN hasta más allá del año 2000, básicamente en cuanto a la generación.
De lo anterior se derivaron dos objetivos principales: la moder-nización de las unidades y la aplicación del PAEC, fundamentado en la experiencia acumulada y la práctica internacional, con énfasis en lo logrado por países del área con similares condiciones de desarrollo económico.
La insuficiencia financiera, el cúmulo de trabajo real y el tiempo que requieren la modernización, los mantenimientos y la construcción de plantas para el uso del gas acompañante del petróleo, obligaron a optar definitivamente por el ahorro inmediato, y los cálculos determinaron que el PAEC representa para el país la reducción de las tasas de crecimiento que hoy registran la generación y la máxima demanda.
Por tanto, ahorrar es vital para la economía nacional. Tenerlo en cuenta siempre, en especial entre las seis y las diez de la noche, no solo evidencia conocimiento sobre la importancia de consumir menos en el horario pico, sino que contribuye en buena medida, a evitar o reducir el apagón.