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 Hoy tenemos más preparación
y más conocimientos
Llama Lage a las empresas que operan en divisas a ganar la crucial
batalla de la recuperación económica desde la concepción del Plan, poniendo cada
centavo en divisas donde nos dé más recursos y más rápidamente

SUSANA LEE
LAS EMPRESAS que operan en divisas están contribuyendo al avance de
la economía y favoreciendo el proceso de recuperación en otros sectores, y necesitamos
que funcionen cada vez más en condiciones de mayor eficiencia, afirmó Carlos Lage
Dávila, secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros al resumir la IV
reunión anual con directivos de estas entidades.
En su intervención definió el déficit de la cuenta corriente del
país (gasto cada vez mayor en importaciones que no es compensado por los ingresos de
nuestras exportaciones y servicios), como uno de los principales problemas de la economía
hoy, dado que vivimos en condiciones de bloqueo, y al respecto señaló que necesitamos
enfrentar ese déficit como una tarea común, en primer lugar, de todas las entidades que
operan en divisas.
Tras explicar que esta situación financiera seguirá siendo
compleja el año próximo, señaló que la primera batalla en tal sentido hay que ganarla
en la concepción del Plan para 1999, en poner cada centavo en divisas donde debe estar
para darnos más recursos, más rápidamente; en postergar todo tipo de inversión que no
sea imprescindible o no se vaya a reproducir con celeridad.
Tenemos que hacer que el Plan mismo nos ponga metas duras,
difíciles, y reparta ese déficit entre todos, para que los colectivos de cada una de las
empresas que operan en divisas den su aporte, sabiendo que en estos aspectos y en otros,
el país puede adelantar más y tener mejores resultados.
Durante el encuentro, efectuado el viernes último, fue analizado el
cumplimiento de las indicaciones del Gobierno para el funcionamiento de las entidades del
llamado sector emergente que, en estos momentos, pasan de 500 entre sociedades mercantiles
de capital cubano, empresas mixtas y otras asociaciones económicas con capital extranjero
en las que laboran 144 000 trabajadores (3,3 por ciento de los ocupados en la economía).
A partir de sendos informes presentados por José Luis Rodríguez,
Manuel Millares y Francisco Soberón, titulares de Economía y Planificación, Finanzas y
Precios y el Banco Central de Cuba, respectivamente, se examinaron asuntos cardinales de
la gestión económico-financiera de dichas entidades, entre ellos, el coeficiente de
gastos por dólar de ingreso, la aplicación de las regulaciones en materia de inversiones
y su rendimiento, el estado de las cuentas por cobrar y pagar, la eficiencia en el uso de
los recursos en divisas convertibles y en moneda nacional y el cumplimiento de los aportes
a la Caja Central.
En tal sentido se concedió a la evolución de los gastos del
personal en acápites como transportación, combustible, dietas y hospedaje, pagos por
estimulación, módulos de aseo y reforzamiento alimentario, cuyos incrementos no están
siempre en correspondencia con el crecimiento de las actividades productivas, de servicios
o de ventas de estas empresas.
Otros temas objeto de análisis fueron los relacionados con la
necesidad de una utilización más frecuente y adecuada de las facilidades creadas en el
sistema bancario nacional a partir de su automatización, interconexión electrónica y
las oportunidades en el ámbito crediticio, en favor de una gestión financiera más
activa y eficaz.
Particular énfasis se puso en las deficiencias detectadas con mayor
regularidad en las auditorías realizadas en los primeros nueve meses del año a empresas
de este sector por la Oficina Nacional de Auditoría, basadas en los casos más
generalizados que afectan el control interno y la contabilidad y son propiciadoras de
desvío de recursos y robos.
El examen de estos aspectos y de otros elementos expuestos por los
empresarios, estuvo acompañado de la información, en cada caso, de los mecanismos y
medidas que se han venido ejecutando o se aplicarán en lo inmediato, a los fines de
fortalecer la disciplina económico-financiera en estas entidades.
Pero la reunión sirvió, sobre todo, para que el Secretario del
Consejo de Ministros reiterara el decisivo papel de este sector en la recuperación
económica del país y su desempeño como movilizador de otras ramas fabriles y de
servicios.
Valió, además, para que impusiera a los empresarios acerca de los
resultados de una reciente reunión del Consejo de Ministros en la que fue evaluada la
situación económica por la que transita el país y las previsiones más realistas que
enmarcarán el Plan de 1999.
En este sentido el también miembro del Buró Político dedicó
parte de sus conclusiones a explicar la contradicción de que, por un lado, nos
recuperamos económicamente, incluso, con mayor eficiencia, y, por otro, el déficit de
nuestra cuenta corriente se mantiene. Mientras no logremos reducirlo, la situación será
financieramente compleja, porque no tenemos, por razones de bloqueo, las facilidades
financieras que tienen otros países.
Precisó que los cobros de las exportaciones son mejores y más a
tiempo que hace unos años; el costo en dólares de las producciones para sustituir
importaciones es menor; la asistencia al trabajo es mayor; y la estabilidad de la fuerza
laboral, aunque todavía insuficiente, es también mayor.
Ampliando las consideraciones sobre el déficit de la cuenta
corriente, Lage expresó que se origina principalmente en las bajas cosechas de azúcar de
los últimos años por el peso que representan en los ingresos en divisas del país que no
han podido ser compensados por los incrementos sostenidos de otros sectores.
Dijo que en la producción azucarera se vienen dando pasos serios
que deben permitir comenzar una recuperación estable, e irla incrementando de año en
año.
ELIMINAR EL ROBO, MEJORAR EL CONTROL INTERNO Y LA CONTABILIDAD,
VINCULAR MAS EL PAGO CON LOS RESULTADOS
En relación con la forma de encarar el déficit de la cuenta
corriente expresó que hay diversas vías: en el plano externo, obteniendo nuevos
financiamientos y mejorando las condiciones de los existentes, y en el interno, con más
eficiencia.
Sobre esto último reiteró su seguridad de las enormes reservas que
tiene el país y enumeró entre los problemas que si se resolvieran sería incalculable el
beneficio que generarían a la economía, el robo/desvío de recursos, el control interno
y la contabilidad y el pago cada vez más vinculado a los resultados, añadiendo a estos
una mayor eficiencia en la gestión de comercio exterior para lograr mejores precios en
cuanto importamos.
De ese análisis, apuntó, debemos sacar la conclusión de que a
veces tenemos una complacencia exagerada porque aumentamos la producción, ingresamos
más, incluso, bajamos el costo, y no nos comparamos con las realidades, con lo que
podemos hacer, con el salto tremendo que el país tiene urgencia de dar, y hay ejemplos de
que es posible lograr.
Al referirse a la discusión en el Consejo de Ministros sobre las
directivas para la elaboración del Plan de 1999, comentó que se sabe que mientras se
planifique con déficit habrá condiciones para explicar ineficiencias posteriores, y que
se había analizado, por tanto, forzar la eficiencia, decidir por directiva la reducción
de los costos en los planes y otras regulaciones, aunque lo correcto fuera que lo
determinara la empresa, el organismo, en el análisis que hagan.
En tal sentido puso el ejemplo del combustible, sobre el que se sabe
que hay robo, desvíos, que circulan miles de carros, de camionetas y de camiones por todo
el país que no debieran hacerlo vacíos, y, por tanto, se puede reducir el gasto de
combustible, al menos para el parque automotor, sin que se afecte ninguna actividad.
Son posibilidades, reservas, afirmó, que tenemos que explotar con
urgencia. Y en esos cuatro asuntos, a pesar de que hemos avanzado tenemos problemas de los
que no está exenta ni la mejor de nuestras empresas, podríamos tener resultados
superiores el año próximo si trabajamos con responsabilidad, profesionalidad, eficiencia
y constancia.
No obstante, puntualizó, ha llegado el momento en que las medidas a
adoptar ante determinados incumplimientos sean más duras y expeditas, explicando que si
falta información, si se roba en una empresa, si hay descontrol, si hay indisciplinas
financieras, si los resultados de auditoría son deficientes y reincidentes, si no se
cumple con los aportes, si la empresa se desvía de la razón social para lo que está
autorizada, o si las cuentas por cobrar crecen, al detectar esos problemas, adoptaremos
automáticamente las medidas que correspondan, ya sea congelarle las cuentas a la empresa,
suspenderla por un período, o cerrarla, pero es necesario adoptar medidas para forzar la
eficiencia.
Y este proceso de adopción de medidas no puede ser de análisis, de
discusión con los ministerios, porque entonces siempre viene la consideración, que el
compañero es nuevo, que el organismo estaba en reestructuración, que la empresa tenía
otra actividad, que se separó en dos, siempre aparecerán las explicaciones, y nosotros
lo que tenemos que garantizar es que en estas cuestiones avancemos más rápidamente.
Como otra oportunidad de desarrollo para impulsar la recuperación
económica del país mencionó Lage la producción nacional en sustitución de
importaciones, orientando que, sin crearles condiciones fáciles a los productores, y
obligándolos a competir en calidad, precio y oportunidad con las importaciones, hay que
apoyarlos porque ello re-presenta activar una industria, genera empleos, retiene en el
país los recursos en divisas, ya después el reto consistirá en reducir cada vez más
ese costo y hacerlo competitivo para el mercado interno e, incluso, para la exportación
como se ha venido logrando.
Lage señaló que desde el punto de vista de la situación
internacional y su incidencia en la economía del país, estamos en una situación
también mejor, porque la crisis económica mundial -aun sin posibilidad de predecir lo
que pasará- no nos afecta directamente porque la economía cubana depende de capitales
bursátiles de corto plazo y no tiene el peligro de que se produzca una fuga de capital
como ha estado ocurriendo en muchos países con economías de mercado que han estado
aplicando políticas neoliberales en estos años.
En la última parte de su intervención Lage explicó que el efecto
en nuestra economía -de la situación internacional- es el que se pueda derivar de los
precios de las mercancías, que nos ha sido muy desfavorable en los productos que
exportamos, excepto el tabaco, y beneficioso en el caso del petróleo, aunque si se
combinan ha sido negativo porque es más lo que perdemos por la disminución del precio de
las exportaciones que obtenido por el del petróleo y de algunos otros recursos que
importamos.
Añadió que hemos avanzado en la integración con el Caribe, en la
votación en la ONU sobre el bloqueo, y con los resultados de toda la actividad
internacional realizada por nuestro Comandante en Jefe.
Hoy la tendencia de la economía no es solo a la recuperación sino
en la dirección de una mayor eficiencia y de una mayor calidad en la producción, dijo.
Hoy las empresas que operan en divisas tienen más experiencia y mejor organización que
hace unos años. Hoy tenemos más preparación y más conocimientos, faltándonos mucho,
para enfrentar esta situación compleja y para garantizar que se mantenga la recuperación
económica iniciada hace unos años. |