| NACIONALES |
Instalan nuevos equipos
láser para el tratamiento
de la retinopatía diabéticaUno entró en funcionamiento en el Centro de Atención al Diabético y el otro en el Hospital Hermanos Ameijeiras
José A. de la Osa
La observancia estricta de las prescripciones dietéticas y medicamentosas para la diabetes que padece hace 30 años, a juicio de la paciente María Antonia Alabao es el secreto de su buen estado de salud y, sobre todo por su concurrencia periódica al médico, fue posible diagnosticarle en sus primeros estadios "una enfermedad de los ojos, potencialmente muy seria, causada por la diabetes".
María Antonia
es una paciente
que sigue al pie
de la letra las indicaciones
médicas,
reconoce la
doctora
Caridad Rosales Quiñones.La retinopatía diabética es la primera causa de ceguera en nuestro país entre los 24 y los 74 años de edad, y es importante saber que su incidencia es considerablemente más alta en diabéticos que requieren el uso de la insulina o en los que la enfermedad data de muchos años.
Su manifestación clínica principal es la disminución de la capacidad visual, pero no hay signos ni síntomas que la delaten. De ahí lo esencial de que todo diabético se realice anualmente un "fondo de ojo".
En la mayoría de los pacientes en que la retinopatía es diagnosticada en sus estadios iniciales, el tratamiento más utilizado es la aplicación de rayos láser para la destrucción de los tejidos vasculares anómalos de las zonas de la retina sin circulación sanguínea.
María Antonia fue una de las primeras pacientes en recibir tratamiento para su retinopatía diabética con un avanzado equipo láser de fotocoagulación de retina adquirido por el MINSAP para el Centro de Atención al Diabético, una sección del Instituto de Endocrinología situada en 17 y D, en el Vedado. Otro similar entró en funcionamiento en el Hermanos Ameijeiras.
La doctora Caridad Rosales Quiñones, investigadora jefa del Departamento de Oftalmología del Instituto de Endocrinología, indicó ayer a Granma que, en condiciones normales, con este equipo se pueden atender alrededor de diez pacientes diariamente.
La aplicación del láser sobre la retina detiene el desarrollo de las complicaciones de la retinopatía, lo que garantiza que el paciente mantenga una visión útil. Este proceder se inició en Cuba en los años 70, en el Pando Ferrer, de Marianao.
La doctora Rosales comentó que muchos diabéticos, por no realizarse los exámenes oculares de forma periódica, llegan a la consulta en estadios avanzados, diciéndonos incluso no sin dolor: "Doctora, no veo".
Hasta hoy, la retinopatía diabética no es posible prevenirla, pero sí detectarla precozmente y establecer los tratamientos oportunos.