 La caña en Cienfuegos
¿Cómo anda su salud?
Esa provincia registra, según los estimados, el mayor
crecimiento en arrobas molibles. De cómo lo logran y la estrategia aplicada se refiere
este trabajo
Ramón Barreras Ferrán y Juan Varela Pérez
La producción cañera había tocado fondo en Cienfuegos. El punto
ideal de medición, el rendimiento agrícola, mostraba valores que ubicaban a la provincia
entre las peores del país.
No todas la cañas de Cienfuegos están asi, pero los buenos campos comienzan
a generalizarse en las unidades de base
Las dos últimas zafras reflejaban una baja alarmante en el arrobaje
por caballería -fue de 31 800 en la cosecha anterior- que hicieron descender casi
dramáticamente los volúmenes de azúcar en un territorio caracterizado por la alta
eficiencia.
¿Es que los cienfuegueros son malos cañeros? La pregunta se
repetía. Pero los directivos del Azúcar hicieron lo aconsejable: ni cruzarse de brazos,
ni darse por vencidos, ni justificar sus pobres resultados.
Lo primero era levantar conciencias, unir voluntades y desplegar en
torno a la delegación del MINAZ y su equipo técnico un movimiento capaz de cubrir todas
las unidades productoras de base, y lejos de querer solucionar el problema con críticas
reiteradas, llegó el apoyo de los especialistas, el intercambio oportuno y la
"confrontación" sistemática de acuerdos y resultados.
Lo primero, como sacarles el máximo a los limitados recursos y
ponerlos allí, casi con las manos, donde la respuesta en caña no demorara y rescatar la
disciplina perdida. Pero vista en su contexto más amplio, lejos del formalismo
tradicional que evalúan la asistencia o no del obrero. El aprovechamiento de la jornada y
la calidad, debían imponerse. No quedaba otra alternativa.
Temprano el Ministerio del Azúcar comprobó en el terreno las
ventajas de lo que se hacía y orientó ir a Cienfuegos y observar de cerca los cambios
que se introducían.
Aún no se disponía de datos y cifras que respaldaran el mensaje.
Solo la marcha de los beneficios. Ahora los estimados, ante la próxima zafra, ofrecen esa
posibilidad: es la provincia de mayor incremento en el rendimiento agrícola con 6 600
arrobas por caballería y planificó fabricar un 38,1 por ciento más de azúcar. Son
avances modestos, pero abren el camino y demuestran la posibilidad de un crecimiento
sostenido si lo realizado se perfecciona y consolida.
¿QUE DICEN LOS PRODUCTORES DE BASE?
Gilberto Castillo, experimentado agricultor cañero del complejo
Antonio Sánchez, dice con seguridad tener más caña buena que mala y es "que le
estamos dando el lugar que ella merece". Recuerda que en ese complejo llegó a
descender el rendimiento agrícola hasta 22 000 arrobas por caballería. Hoy el panorama
empieza a ser diferente, el arrobaje por caballería aumenta en todas las unidades
"aunque en unas más que en otras".
Hay ejemplos notables como el de la UBPC Pozo Cercado, que de 27 000
arrobas por caballería en la cosecha anterior estimó para la venidera no menos de 54
000. Aporte significativo son las llamadas primaveras quedadas (10 caballerías)
con rendimiento superior a las 107 000 arrobas.
En opinión de Leonardo García, administrador de la UBPC Chapeo,
junto a una mayor motivación de los hombres está el rescate y la aplicación de los
conocimientos técnicos y científicos y mejoría general del estado de la maquinaria.
Obreros agrícolas experimentados consideran que mucho influye la
preocupación por llegar a tener una buena composición de cepas con un estricto respeto
por las caballerías que en cada zafra deben quedar para la próxima, o sea, sin cortar.
RAZONES BASICAS DE LA MEJORIA
El ingeniero Jesús Sacerio, delegado del MINAZ en Cienfuegos,
considera que poder disponer hoy de un 25 por ciento más de caña molible sobre la pasada
campaña, responde a tres razones básicas: vinculación directa y permanente de los
cuadros principales y niveles intermedios con los productores; mejoría integral de la
calidad en labores cañeras y aplicar los beneficios en el momento oportuno.
El análisis en colectivo y la participación de todos en la
solución de los problemas -considera Sacerio- es un arma que bien utilizada tiene
inmediata respuesta.
El propósito esencial es llegar, más temprano que tarde, a las 100
000 arrobas por caballería en las primaveras quedadas; a las 80 000 en las cepas de frío
(julio-diciembre) y aumentar lo más posible en las socas (plantíos de un solo corte) y
en los retoños mediante una atención consecuente por dar estos el volumen mayor de
materia prima molible. |