 Audiencia Pública en la capital cubana
Derechos humanos vistos en una concepción más integral
El debate fue propiciado por la Comisión de Relaciones
Internacionales de la Asamblea Nacional del Poder Popular
María Julia Mayoral
La filosofía y los criterios predominantes en el mundo de hoy
signados por una globalización de carácter neoliberal y la unipolaridad, contradicen el
contenido y el espíritu de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, promulgada
50 años atrás, como fruto del pensamiento progresista y altruista de su época. Este fue
uno de los puntos de vista iniciales en las reflexiones que sobre el tema tuvieron lugar
ayer en la audiencia pública, convocada por la Comisión de Relaciones Internacionales de
la Asamblea Nacional.
Resulta más coherente con los postulados de la propia Carta de las
Naciones Unidas no asumir la conmemoración de este medio siglo "con la simple
apología, sino sugerir el reclamo de hacer un proceso de revisión de la Declaración o
que se elabore una Carta Internacional de Derechos Humanos, que comprenda los derechos del
individuo en la dimensión social en que se desenvuelven y, por tanto, incluya el derecho
al desarrollo, a la paz y a la libre determinación". Este concepto quedó plasmado
en la declaración final elaborada por la comisión parlamentaria, con lo cual se reitera
lo planteado por Cuba ante el 53 Período de Sesiones de la Asamblea General de la ONU, el
pasado 24 de septiembre.
Diputados integrantes de varias comisiones, dirigentes de las
organizaciones estudiantiles y de la CTC, representantes de otras organizaciones no
gubernamentales y funcionarios de organismos e instituciones, reunidos en el Palacio de
las Convenciones, reconocieron los "valores irrenunciables" comprendidos en la
Declaración Universal..., sin dejar de enjuiciar sus "deficiencias y limitaciones
históricas y conceptuales".
"Se impone -concluyó la Comisión de Relaciones
Internacionales de nuestro Parlamento- hacer una visión más integrada de los derechos
humanos, mucho más cuando hasta las formas de violaciones se han diversificado ante el
triste reflejo de sociedades marcadas por abrumadoras injusticias y desigualdades
sociales".
Además, "desgraciadamente, el tema de los derechos humanos se
ha conver-tido en un instrumento de manipulación y de geopolítica, que en vez de mejorar
la convivencia del género humano se esgrime como pretexto para legalizar el derecho
arbitrario de un grupo de países a imponer sus valores y patrones sobre el resto de la
comunidad internacional".
Con profundidad también argumentaron cómo de manera sistemática e
integral han sido asegurados esos derechos por igual a todos los ciudadanos cubanos a
partir del triunfo de la Revolución en 1959; en contraposición a la mayor violación
masiva de esos mismos postulados: el criminal y genocida bloqueo durante casi 40 años, a
pesar de la sistemática condena de la inmensa mayoría de los países en Naciones Unidas.
FLAGRANTE VIOLACION DE LOS DERECHOS HUMANOS
El bloqueo es opuesto a los preceptos contenidos en el preámbulo de
la Declaración Universal, cuando se considera esencial promover el desarrollo de las
relaciones amistosas entre las naciones y el progreso social, así como elevar el nivel de
vida de sus pobladores. También contradice lo planteado en los artículos 3, 22, 25 y 26,
referidos al derecho de todo individuo a la vida, a la satisfacción de los derechos
económicos, sociales y culturales, a un nivel de vida adecuado, a que se le asegure a él
y a su familia, la salud y el bienestar, la alimentación, el vestido, la vivienda, la
asistencia médica y otros servicios sociales necesarios.
Sobre el asunto, Orlando Hernández, viceministro del Comercio
Exterior, mencionó entre los perjuicios más significativos la restricción creciente del
mercado al cual tienen acceso las empresas exportadoras e importadoras cubanas. Como
consecuencia -apuntó- compramos un cinco por ciento más caro y vendemos un tres por
ciento por debajo de lo que lograríamos sin el bloqueo.
En particular, en 1997, los daños a las principales importaciones
de alimentos (cereales, oleaginosas, productos lácteos y cárnicos) se calculan en
aproximadamente 48 millones de dólares estadounidenses, como resultado de la diferencia
de precios entre aquellos productos contratados por las empresas cubanas y los precios de
esos mismos productos en el mercado de Estados Unidos, al cual Cuba no tiene entrada.
Sobre los gastos en fletes durante el año anterior, el Viceministro
informó que el total de las tarifas pagadas excedió en 100 millones de dólares
estadounidenses, el costo en que por ese concepto habría incurrido la Isla de haber
accedido al mercado de los EE.UU., es decir resultó un 23 por ciento más caro.
Múltiples efectos negativos causados por el bloqueo y su
recrudecimiento para la salud pública, la educación o la cultura fueron expuestos por
otros ponentes, todo lo cual atenta contra la vida de la población cubana.
Retomando planteamientos de varios asistentes a la audiencia,
Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, coincidió en la
importancia de destacar no solo la obra revolucionaria en favor de la salud, la
educación, el empleo, la seguridad social, la cultura, el deporte la vivienda, la
protección a niños, madres y ancianos, la lucha contra todo tipo de discriminación...
sino también en aras del pleno ejercicio de los derechos civiles y políticos de los
cubanos.
En esos dos últimos aspectos, lo logrado en estos años de
Revolución tanto en la práctica cotidiana como en el terreno legislativo e institucional
también resulta meritorio, no en balde nuestro pueblo reconoce como su principal
conquista el ostentar el poder político. |