 El gusto a lo bueno

MARACAIBO, Venezuela.-Miraida García, la espadachina cubana que
ostenta el prestigioso título de campeona mundial, le ha tomado el gusto al oro y ayer
ensartó otro.
La cosa podía haber no sido tan fácil como en realidad fue, porque
en el combate por el pase al oro se repitió precisamente la final del último mundial, en
Ciudad del Cabo-97: enfrente estaba su compatriota Zuleidis Ortiz, y una submonarca del
planeta ya sabemos que se quedó a un pasito...
La Ortiz, quien terminó con bronce, tuvo un desliz en su poule
eliminatoria, ante la inexperta Ana Delgado (PAN), pero la diferencia en números de cinco
y seis tiradoras en los grupos no hizo que impidiera la presencia de dos cubanas en el
combate por la medalla de oro.
El duelo Miraida-Zuleidis estuvo matizado en muchos momentos por la
cautela, dada por el conocimiento que se tienen una de otra por tantas jornadas de
entrenamiento juntas, pero ya con un 12-11 en la pizarra la primera supo hacer mejor las
cosas.
Zuleidis, por ejemplo, intentó un ataque en flecha que parecía
esperado, y así, con mayor claridad en las acciones para la campeona, transcurrieron los
últimos momentos.
El equipo masculino de espada se hizo ayer del oro.
Cuba podría tener todas las posibilidades, especialmente si gana
hoy el sable por equipos, de llevarse todas las coronas de la esgrima, lo cual no se
consigue desde Panamá-70, según una consulta realizada con Rafaela González, la
comisionada. (R.P.V.) |