 El ejercicio de la música al servicio de la
sociedad
Continúan los debates
previos al VI Congreso

Jorge Ignacio Pérez
Una vez más, la presencia del arte en el sistema general de
educación en nuestro país fue eje central en los debates previos al VI Congreso de la
UNEAC, un tema discutido ampliamente por los miembros de la Asociación de Músicos en
plenaria que tuvo lugar ayer en el teatro del Ministerio de Comercio Exterior.
Dentro de las once comisiones de trabajo que interactúan con los
artistas, en aras de llegar al Congreso con ideas y problemas puntuales, la concerniente a
la Enseñanza Artística ha ido conformando una amplia agenda y en la plenaria de ayer se
insistió en el tema de la educación musical en edades tempranas. De ahí que los
presentes se pronunciaran por movilizar nuestra vanguardia artística en función de la
escuela primaria, toda vez que, expresaron, ésta seguirá siendo la institución cultural
más importante de todas.
En ese sentido se habló de un mejor engrane entre los ministerios
de Educación, y de Cultura y la UNEAC.
Lo anterior sirvió de línea de conexión para tocar el movimiento
de aficionados, una cantera en la actualidad casi inexistente, según manifestó Harold
Gramatges, presidente de la Asociación de Músicos de la UNEAC, quien ejemplificó lo
dicho con la poca presencia de coros aficionados, en contraste con la excelente
aceptación de las agrupaciones corales profesionales, de las que se cuentan 15 en todo el
país.
Un encuentro en el que poco se habló en torno a la música popular
bailable -asunto constante, sin embargo, en el orden del día de radiodifusores,
musicógrafos, editores, periodistas y de la sociedad misma-, la plenaria sacó a relucir
la insuficiente membresía con que cuenta la Asociación de Músicos de la UNEAC, paradoja
si se tiene en cuenta que es este un arte mayoritario e incluso muchas veces símbolo de
cubanía y raíz.
Es una pena que hoy no tengamos a tantos músicos noveles y
talentosos dentro de nuestra Asociación, expresó el maestro de guitarra Jesús Ortega,
quien se refirió a que se ha perdido una práctica según la cual los jóvenes que
ganaban concursos nacionales o internacionales, automáticamente pasaban a ser miembros de
la UNEAC.
Dentro de las preocupaciones de los asistentes se volvió a tocar el
asunto de los llamados intrusos que actúan ilegalmente en centros turísticos,
valiéndose de una dudosa calidad artística, así como la presencia en estos lugares de
animadores, directores artísticos, musicalizadores y programadores que no están
calificados para desempeñar esta actividad y ponen en ridículo la esencia de la cultura
nacional.
Según datos ofrecidos en la plenaria, nuestro país cuenta con 11
mil 194 músicos profesionales, de ellos un 30 por ciento subvencionados por el Estado.
Precisamente, en una breve intervención Abel Prieto, ministro de Cultura, insistió en
que se mantendrá una subvención estable a la llamada música protegida, o sea, a la
música de concierto y a la tradicional.
Expresó que uno de los temas que la comisión de Economía de la
Cultura lleva al Congreso es el de las vías que están en estudio para el pago de divisas
en frontera, ya que más de 2 mil músicos profesionales se desempeñan en la actualidad
en el circuito turístico.
Sin dejar de reconocer el gran prestigio de que goza la música
cubana a nivel internacional en todos sus géneros, el auditorio abogó por cuidar el buen
camino de un arte cuyo ejercicio ha estado siempre al servicio de nuestra sociedad.
La presidencia de la UNEAC adelantó el cumpleaños del maestro
Harold Gramatges -cumple sus 80 el próximo día 26- y quiso agasajarlo entre sus
compañeros, en medio de la asamblea. |