BAGDAD, 17 de diciembre.-Las baterías antiaéreas iraquíes
entraron de nuevo en acción para enfrentar otro intenso ataque aéreo sobre Bagdad en la
segunda jornada de la operación de represalia "Zorro del Desierto" emprendida
por Estados Unidos y Gran Bretaña, informó PL.
Fuertes explosiones sacudieron el centro de la capital durante la noche del jueves,
donde al menos un cohete alcanzó la barriada de Karrada, de donde salía una espesa
humareda, de acuerdo con versiones de los periodistas congregados en el Ministerio de
Información iraquí.
La televisión local difundió imágenes de Takrit, la ciudad natal del presidente
Saddam Hussein, en el norte de Iraq, donde un misil norteamericano pulverizó un silo de
granos y abrió un cráter de un metro de profundidad y diez de diámetro. Dicha
instalación almacenaba cereales y arroz adquiridos en el marco del acuerdo
"petróleo por alimentos", para aliviar las penurias a la población causadas
por el embargo impuesto al país.
La continuación de los bombardeos norteamericanos e ingleses contra Iraq, aún cuando
en el Consejo de Seguridad de la ONU, Rusia, China y Francia (tres miembros permanentes)
se han mostrado opuestos a la opción militar, confirman una vez más que el gobierno
estadounidense utiliza esa instancia de Naciones Unidas de acuerdo a sus conveniencias y a
sus objetivos de política hegemónica y de doble moral.
Estas acciones han sido criticadas duramente por muchos gobiernos, parlamentos,
organismos internacionales y sectores de opinión.
El ministro de Defensa de Rusia, Igor Serguyev, acusó a Londres y Washington de
"violar groseramente las normas del derecho internacional y hacer caso omiso a los
esfuerzos de la comunidad internacional por arreglar la situación en torno a Iraq".
Por su parte el Parlamento ruso reclamó al Kremlin revisar sus relaciones con
Washington, Londres y la OTAN.
Según un despacho de la AP, la Liga Arabe condenó los ataques a Iraq. La
Organización de la Conferencia Islámica, que agrupa a 52 naciones y representa a 1 000
millones de musulmanes en todo el mundo, pidió "la suspensión inmediata de los
ataques".
En Irán, mientras tanto, el Consejo Superior de la Seguridad Nacional, reunido de
urgencia este jueves, bajo la dirección del presidente Mohamed Khatami, condenó los
ataques militares contra Iraq y la caída de un cohete norteamericano dentro de territorio
iraní, cerca de la frontera.