¿Por qué Kosovo?

ARNALDO MUSA

Los recientes acontecimientos en la región yugoslava de Kosovo revelan la peligrosidad de crear un antecedente tan riesgoso como el de ignorar al Consejo de Seguridad de la ONU y dar luz verde para actuar, nada más ni nada menos, a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Sólo un acuerdo de última hora aplazó la agresión de la OTAN, que se produciría bajo el pretexto de ayuda humanitaria a los habitantes de origen albanés residentes en Kosovo.

Si buscamos los antecedentes de esta situación, podemos constatar que, después de decenas de años de pacífica cohabitación, de pronto los separatistas albaneses denunciaron lo que llaman "cruel opresión serbia" en Kosovo, introdujeron contingentes armados en esa región yugoslava, libraron sangrientas batallas y aspiraron todo el tiempo a que se produjera la anunciada intervención de fuerzas militares de la OTAN.

En fin, que la acción daría como resultado el desmembramiento aún mayor de Yugoslavia y el dominio total del capitalismo occidental en el sur de los Balcanes. Es algo que se gesta desde hace tiempo, aunque produce contradicciones interimperialistas como las que surgen entre Washington y Bonn, y deja terribles secuelas en la población de la zona, que durante años ha sufrido de guerras, masacres y éxodos.

El aparente objetivo de injerencia imperialista en la región balcánica es "eliminar las revueltas sociales". Si se exacerba el nacionalismo albanés en Kosovo, se justifica así que una fuerza internacional de la OTAN lo ocupe, previo "ablandamiento" coheteril, so pretexto de buscar la paz en la zona.

Así, el imperialismo norteamericano no renuncia a dominar el sur de los Balcanes, que comprende Grecia, Turquía, Albania, Macedonia y Bosnia, en tanto Alemania dirije sus ojos al Norte: Croacia y Eslovenia.

Es decir, que las potencias capitalistas occidentales, al parecer, no se detendrán en el intento de lograr una mayor desintegración de Yugoslavia.

La presunta defensa de las minorías nacionales es el pretexto que ahora se esgrime -cuando y donde conviene- para entrometerse en los asuntos de los estados soberanos. Es lo que ha ocurrido con Yugoslavia.