NACIONALES

Autoabastecimiento territorial

En la integración
está la fuerza

La experiencia de Cienfuegos confirma que los resortes fundamentales de la producción de alimentos están en la inteligencia y trabajo sistemático de los Consejos Populares, como células fundamentales de este programa


RAISA PAGES

CUANDO ROLANDO Chávez, vicepresidente del Consejo de Administración del Poder Popular en el municipio cienfueguero de Rodas, comenzó un periplo por los productores agrícolas de su comarca -de arraigada tradición azucarera- sabía que su mensaje no iba a recibir -inicialmente- la aceptación de todos.


Raúl Barrueto, campesino de Rodas, desde que le entregaron gallinas criollas por el Consejo Popular, entrega mensualmente más de 500 huevos al círculo infantil de la comarca.

Su encomienda parecía, a simple vista, comprensible en estos tiempos de carencia: el autoabastecimiento municipal. Sin embargo, cuando llegó a la primera Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC), esta fue la respuesta y no la única.

-Nosotros luchamos mucho para alimentar a nuestros propios trabajadores y ahora vienen a controlarnos el autoabastecimiento y quitarnos parte de lo que comemos.

-Yo no vengo -respondió Rolando- a arrebatarles nada, lo que necesito es que saquen el máximo provecho de sus tierras. En la misma medida que los obreros y familiares de su UBPC se alimenten mejor, menos gente acudirá a las placitas.

Ahora, al cabo del tiempo, Chávez narra esta anécdota en la sede del Partido en Rodas, a la que han asistido representantes de todo el país para recoger experiencias, en un tema que preocupa a la familia cubana: el autoabastecimiento territorial de alimentos, concepto que la mayoría de las personas identifican sólo con la gestión del Ministerio de la Agricultura, pero que involucra a otros como el MINAZ, las industrias alimenticia y pesquera, comercio, gastronomía y organismos poseedores de tierra con iguales fines.

En la placita del Consejo Popular de Congojas, en Rodas, ha mejorado la distribución de viandas.

En este municipio cienfueguero, al igual que en toda la provincia, se creó un sistema para controlar la tierra, conocer mejor su estado y explotación y aprovechar mejor las potencialidades productivas de alimentos, a nivel de Consejo Popular. Esta información posibilita integrar y cohesionar recursos y voluntades en función de los intereses económicos del país y de sus pobladores.

-La empresa de Acopio sólo interviene en la cabecera municipal. El resto de la distribución en las placitas descansa en la vinculación de los productores locales, de cualquier forma de tenencia de la tierra. Tenemos campesinos comprometidos con el abastecimiento de su Consejo Popular, no sólo en viandas, sino en leche, huevos y otros renglones -apunta Andrés Molina, secretario del Partido en Rodas.

Molina expresa que, antes de este sistema, sólo se acopiaban en el municipio entre 60 a 70 000 litros de leche, ahora esa cantidad se elevó a 850 000.

-La leche estaba ahí, en su gran mayoría, pero no se controlaba lo suficiente, ni se acopiaba, ni se comprometían a los productores a entregarla. Sólo se recogía la proveniente de las estructuras especializadas, pero ahora tenemos hasta tenedores de ganado sin tierra que envían leche a los niños de su Consejo Popular.

-Todos los meses -explica- nos reunimos con los campesinos de la zona en la casa del mejor productor y ya logramos que los 40 del municipio acudan a esos encuentros, mediante un trabajo de persuasión política y de compromiso patriótico. No hay gente mala o buena cuando se sabe llegar al corazón de las personas y escuchar sus preocupaciones.

El resultado mejor de este trabajo de Rodas lo constatamos en la placita del Consejo Popular de Congojas, cuando Mérida Gómez, ama de casa, compraba calabaza, boniato y otros productos y señalaba que desde que se mudó para acá, ha notado una mejoría en la distribución o cuando Héctor Varas, jubilado de 66 años, comentaba que siempre hay algo que comprar allí a un precio módico.

Elena Leyva, trabajadora de la escuela del batey Parque Alto, es otra de las beneficiadas del sistema de autoabastecimiento municipal. Allí siempre hay venta de conservas, huevos y otros productos elaborados a precios asequibles.

Necesidades aún quedan muchas. Lo expuesto es el inicio de un trabajo que debe consolidarse en la provincia y en el resto del país.

Los grupos de alimentos, creados con representantes de todos los organismos, desde el nivel municipal hasta la nación, tienen que derrochar sabiduría e inteligencia para, de acuerdo con sus condiciones, aprovechar todos los recursos locales.

Si bien algunos municipios o territorios han desarrollado un trabajo alentador, otros aún no han encontrado el camino más adecuado o logrado la coherencia necesaria para dar respuesta positiva a esta importante tarea.

MOVER LAS FUERZAS VIVAS PRODUCTIVAS

-Este no es un slogan ni meta, es una estrategia del país para la paz y la guerra- reafirmó Mirta Villanueva, viceministra de Economía y Planificación, al intervenir en la reunión, adonde acudieron los vicepresidentes de los Consejos de la Administración del Poder Popular de todos los territorios del país, quienes encabezan a esa instancia los grupos de alimentos.

-Debemos concientizar y mover las fuerzas vivas productivas que participan en la producción de alimentos. La tierra no se puede administrar centralmente desde la capital -dijo la doctora Villanueva.

El país invierte 600 millones de dólares en importación de alimentos. Aún así estamos lejos de garantizar las 3 500 kilocalorías y 90 gramos de proteína diarias por habitante, estipuladas por la FAO.

Alfredo Jordán, ministro de la Agricultura y miembro del Buró Político, puntualizó:

-El Gobierno territorial tiene que asumir la alimentación como un proceso integral, no por pedazos ni ministerios. En la integración está la fuerza para mover las palancas del desarrollo de la producción alimentaria local.

Bárbara Castillo, ministra de Comercio Interior, reclamó mayor apoyo a la minindustria local para que sea centro del programa que desarrolla ese organismo en función de la familia cubana. De esa manera las bajas disponibilidades de alimentos, como la proteína animal, pueden multiplicarse con extensores vegetales y aumentar las ofertas gastronómicas a precios módicos.

El autoabastecimiento territorial, insistió Jordán, no se va a resolver en reuniones. Existen flexibilidad y fórmulas organizativas suficientes para impulsar la producción de alimentos. Los nudos que la atan están en nuestras mentes.


|Home|Internacionales|Nacionales|Deportes|Cultura|E-mail|