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Debaten investigadores acerca de
la guerra cubano-hispano-norteamericana
Sara Más
El valor de analizar y conocer los hechos históricos ocurridos en Cuba hace cien años como parte de la guerra cubano-hispano-norteamericana y su importancia en la formación de las actuales y futuras generaciones, fue destacado ayer por Rolando Alfonso Borges, jefe del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido.
En el Encuentro Nacional sobre temas vinculados a la reconcentración de Weyler, el bloqueo y los bombardeos norteamericanos en 1898, que hasta hoy sesiona en la Escuela Superior del Partido Ñico López, Alfonso reconoció el esfuerzo de investigadores en todo el país durante el último año con el fin de profundizar en aquellos hechos, labor que calificó de valioso instrumento de lucha y consolidación del trabajo político ideológico que estamos llamados a desarrollar.
La epopeya que libramos hoy, añadió, viene dada no sólo por un proceso de concientización revolucionaria reciente, sino por la historia, resistencia y espíritu de lucha de un pueblo que enfrentó la potencia colonial y el imperialismo.
Para quienes en las actuales circunstancias reeditan esa lucha, precisó también, cómo entonces la unidad y la decisión del pueblo jugaron un papel importante.
Pormenorizados estudios acerca del saldo que dejó en cada territorio la reconcentración de Weyler y el bloqueo naval norteamericano, son debatidos por investigadores e historiadores en este encuentro, a cuya primera jornada asistió también Raúl Valdés Vivó, miembro del Comité Central y rector de la escuela.
La catástrofe demográfica que implicó para la isla la reconcentración la cual a su vez, sumada a tres años de guerra y el posterior bloqueo naval, hizo perder a Cuba casi 400 000 habitantes, fue abordada por Manuel López, presidente del Instituto de Historia.
López destacó cómo el mambisado cubano mantuvo hasta el final un alto espíritu combativo, a pesar de que su situación era casi de supervivencia y enfrentaba a más de 200 000 efectivos militares enviados desde España. No obstante tratarse de una guerra de desgaste, Weyler no consiguió sofocar la insurrección, ni lograr la pacificación.
Bajo el pretexto de la intervención humanitaria, EEUU inicia en abril de 1898 el bloqueo naval a Cuba, un procedimiento antiguo e inscrito en la doctrina militar norteamericana, explicó el investigador Gustavo Placer Cervera.
Esa intervención, dijo, aumentó todavía más los sufrimientos de los cubanos y llevó a grado de tragedia general las condiciones que supuestamente se iban a "aliviar". Tres años de guerra y reconcentración habían devastado el país y con el bloqueo disminuyó bruscamente la entrada de alimentos, se afectaron incluso las ciudades costeras y se extendieron las calamidades, el hambre y la enfermedad.