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Nicaragua
Pronóstico propenso
en calenturas sociales
ORLANDO ORAMAS LEON
EL DISCURSO anual que el presidente Arnoldo Alemán intentaba pronunciar el anterior fin de semana en la Asamblea Nacional de Nicaragua fue boicoteado por la ruidosa protesta de la bancada del FSLN, y el hecho, más que otro incidente entre liberales y sandinistas, pudiera marcar la tendencia de un año de turbulencias en aquel país.
Alemán abandonó el recinto legislativo rodeado de una nutrida escolta y con el discurso bajo el brazo, sin poder leer las loas contenidas a su gestión, que un analista local calificó como "gobierno de y para los empresarios".
El texto fue finalmente publicado en los diarios y así los nicaragüenses descubrieron que tienen una administración "eficiente", con buenos índices macroeconómicos, la cual contuvo la inflación, estabilizó la moneda e incrementó las exportaciones.
Pero alguien que no puede ser tachado de sandinista, el ex vicepresidente Virgilio Godoy, vaticinó que 1998 se avizora sombrío, al entrar en vigor el programa económico pactado con el Fondo Monetario Internacional.
Para Godoy el plan de choque pondrá en la calle a nuevos desempleados, condición que ya ostentaba la mayoría de la población económicamente activa.
Veterano dirigente de una de las fracciones del liberalismo, Virgilio Godoy desmintió al gobernante sobre la creación en 1997 de 80 000 empleos que "nadie los ve", al tiempo que arremetió contra la ola de corrupción imperante en las filas del equipo de gobierno.
"La verdad es que se ven fortunas que nacen de la nada, bienestares y confort que vienen de la nada y que sólo pueden ser explicados a partir de actos de corrupción", aseveró.
Alemán prometió en su discurso de marras encabezar una cruzada contra ese flagelo, denunciado por la Contraloría General de la República, que estimó en 22 millones de dólares las pérdidas al erario público por la malversación y robo de funcionarios estatales.
Un nuevo escándalo sobre el tema lo suscitó la anticipada campaña electoral lanzada por el oficialista Partido Liberal Constitucionalista (PLC) en la Costa Atlántica, adonde llegaron en caravanas proselitistas el Presidente y varios de sus ministros.
Al menos nueve partidos políticos denunciaron al gobierno y al PLC de utilizar fondos y bienes públicos en la campaña, en la que 200 000 habitantes elegirán a 90 concejales y dos gobernadores para las dos zonas autónomas del litoral atlántico.
El FSLN ha venido denunciando actos de abuso de poder y violación de las leyes, entre ellos la imposición de la nueva junta directiva de la Asamblea, copada por los liberales, pese a una disposición para que en ese órgano deba estar representada la diversidad de fuerzas en el Parlamento.
Si las cosas se presentan tal cual se pintan, entonces el panorama pudiera calentarse al son de manifestaciones y huelgas de quienes no tienen nada que ver con las cifras macroeconómicas del gobierno, aquellas que indican que sólo para unos pocos los negocios marchan bien.