| CULTURALES |
Adalberto Alvarez, el
Son como fusil
Omar Vázquez
Con un sólido prestigio dentro del panorama musical cubano más reciente, consolidado mediante su trayectoria iniciada con la creación de Son 14 (1978), y Adalberto y su Son (1984), y como el autor nuestro más grabado por grupos extranjeros, el músico camagüeyano acaba de obtener dos Discos de Platino por la venta de su DC Toca toca, y uno de Oro por Caliente caliente.
Adalberto espera tener otro excelente año
Adalberto Alvarez sigue en la preferencia del público: A la hora de la telenovela y La vi caminando, estuvieron entre los éxitos de 1997.
El año 1997 fue testigo de uno de los mejores momentos de la música cubana en las últimas tres décadas. ¿A qué obedece ello? "Podemos afirmar que tenemos una de las mejores músicas del mundo. No obstante, hay que renovarla, sin pensar sólo en Matamoros, el Benny... y sin eludir su presencia. Existe una cantidad de músicos de gran preparación técnica y a veces no saben utilizarlas, en las orquestaciones, las letras..., por lo que hay que volver a pensar en un Ñico Saquito".
Siguiendo con los que hacen concesiones, Adalberto subraya: "Se produce un fenómeno de gente que puede tener una presencia y no lo logra. Si nuestra música traspasó fronteras es por su calidad y la actual no ha llegado a esa internacionalización, como sí se produjo con Silvio y Pablo, de llenar un estadio en Chile u otro país. Pienso que estamos en un momento mejor. Si Los Van Van, Adalberto, Issac y la Aragón (en otra época) hubieran tenido el acceso al disco, a la promoción, como sucedió con los salseros de Ralph Mercado, lo hubieran logrado, pero no todos hubieran llegado. Hay que escoger muy bien".
"Admiro el trabajo de mucha gente -subraya-, de los más jóvenes y el tiempo dirá cuál perdurará o no, como el de Paulito, que está en el lugar que está; Rojitas, quien está haciéndolo muy en serio; Issac, a quien miro de igual a igual; NG, que fue un fenómeno y un camino para muchos."
Todavía se da lo que el redactor llama la onda del rebote: agrupaciones que siguen a algunas foráneas que trabajan sobre elementos que tomaron de las de aquí y descubren como algo novedoso, desconociendo su origen, ¿qué opina Adalberto de ello?
"Es algo real. El primer caso fue Oscar D'León en 1983, me hacía recordar las coreografías de Estrellas Cubanas, Fajardo y sus Estrellas, la Aragón... y empezamos a descubrir Mata Siguaraya, de Lino Frías y Bailar suavito. Ahora, nos pasa con Marc An-thony, India (aunque ellos están definidos) y empezamos a imitar. El fenómeno que se produce es ver qué va a pasar, pues ellos comienzan a grabar los temas de Manolín, de Tamayo. Si quieren parecerse a nosotros por qué debe ser al revés."
Reconocido es el ocaso de la salsa y sin caer en manos de la especulación, se plantea que les corresponde el turno a los cubanos para influir nuevamente en la música del área, ¿qué piensas? "En los momentos en que Compay Segundo está entre los más vendidos internacionalmente, hay que ir a una reflexión y al apego de lo nuestro. Se puede hacer una música actual con gran cubanía. No por gusto tantos disqueros vienen a buscar talento y lo que no podemos es parecernos a los otros".
Hay quienes previenen acerca de la visión de muchos productores de empujar la dirección musical hacia un "sabor" que ellos creen que es lo que los extranjeros quieren oír, ¿estás o no de acuerdo con esta apreciación? "Es una tendencia que tienen algunos para tratar de lograr un impacto de venta. Pero creo que no pueden venir a enseñarnos a Van Van, a la Revé, a mí, cómo debemos hacer nuestra música por buscar un golpe de suerte. Eso es diferente para los que comienzan. Distinto es cuando nos sugieren un tema para hacer una versión".
Como tu creación se basa, principalmente, en la más pura tradición sonera, ante esta irrefutable realidad, cómo te seguirás llamando, ¿salsero o sonero? "No tiene discusión. Siempre he dicho sonero con orgullo y ahora que hay menos, lo reafirmo".
"Elio Revé, a quien recuerdo con cariño, en un momento crítico, me dijo: Ahora que algunos están abandonando nuestras filas, manténgase ahí con el son como fusil".
Finalmente y parodiando el estribillo de tu gran éxito ¿Que tú quieres que te den? (1972), ¿qué vas a pedir pa'ti en 1998? "Uno siempre quiere lo mejor. El 97 me fue bien, al estar entre los éxitos y mantener mis seguidores. Lo que aspiro es a estar entre los que están. Si son siete, no importa que sea el último, pero que esté en el pelotón de avanzada".