Expectativa ante eventual proceso de destitución de Clinton

WASHINGTON, 15 de diciembre.-A medida que se acerca el momento en que la Cámara de Representantes de los Estados Unidos deberá decidir si recomienda al Senado un juicio para la impugnación del presidente William Clinton, crecen las expectativas, mientras algunos aseguran que crece el número de congresistas republicanos que votarían por esa opción y rechazarían una moción de censura.

La Cámara votará este jueves cuatro artículos (dos de perjurio, uno de obstrucción a la justicia y otro de abuso de poder), según un despacho de PL.

Entretanto, la agencia EFE señala que Robert Dole, ex senador y candidato presidencial republicano, propuso hoy una resolución conjunta y bipartidista de ambas cámaras del Congreso que reemplace al juicio de destitución.

"Casi nadie cree que se cuente con los 67 senadores requeridos para condenar al Presidente por alguno de los cargos aprobados por el Comité Judicial de la Cámara de Representantes", escribió Dole en un artículo publicado hoy por el diario The New York Times.

La propuesta de Dole contempla que todo el trámite se complete para el 2 de enero de 1999, para que cuando el nuevo Congreso se constituya, todo el asunto del juicio contra Clinton quede atrás.

Por su parte, PL agrega que la Casa Blanca mantiene su acercamiento a los legisladores para que voten por la propuesta demócrata de una censura.

Pero mientras los republicanos sostienen la visión de que la sanción a Clinton debe ser su abandono de la presidencia, la opinión pública mantiene sus altos niveles de aprobación a la gestión del mandatario norteamericano.

El 64% de los encuestados, de los cuales la mayoría son electores independientes, se mostró en contra de que sus representantes apoyen la destitución, según un sondeo realizado por el diario The New York Times y la cadena de televisión CBS.

El chequeo de opinión encontró también que mientras el público no disputa las acusaciones de perjurio, obstrucción a la justicia y abuso de poder, sólo el 24% favorece una votación por la destitución en la Cámara de Representantes.

Otro 37% quiere que el Congreso y el jefe del ejecutivo lleguen a un compromiso y una cifra similar prefiere que el asunto sea olvidado completamente.