 Periodistas en la cancha
Pretexto para andar La Habana
Oscar Sánchez
Confieso de antemano que no sé si "/podré escribir los versos
que merece/.../Neruda sería el único que pudiera/.../el deporte, La Habana y los
periodistas demandan de esos versos, no los más tristes, sino los más bellos/".
Por cuarto año consecutivo nos reunimos más de 100 cronistas de la
obra revolucionaria. Redactores de las páginas deportivas, culturales, internacionales,
económicas, de la vida nacional, volvimos a tomar el pretexto de jugar softbol para
conocer mejor a los héroes.
¿Qué hacen y cómo lo hacen?, fueron preguntas que encontraron
respuestas en La Habana, anfitriona del torneo nacional de los periodistas el pasado fin
de semana.
Tres días por la vida habanera. Sus centrales, con el puntero
Habana Libre llevándose la arrancada en la presente zafra; empresas de cultivos varios,
con Güines de ejemplo; la pesca, que nos dio un inolvidable recorrido por la Universidad
Acuícola de Mampostón, donde se preparan quienes dirigen en este sector; el intento por
recuperar todas las líneas de producción de la fábrica de cerámica blanca, donde ya un
cuadro joven comienza a dar satisfacciones y propone para el próximo año el
perfeccionamiento empresarial. El MINBAS enseñó su joya en la confección de cables.
Llegamos también al sector educacional. La Habana acoge a más de
80 000 estudiantes y a sus profesores en un esfuerzo de gigantes que tiene su recompensa
en un pueblo culto para afianzar el principio martiano de ser libre.
Parada obligatoria exigió el IPUEC Raquel Pérez, del municipio San
José. No estaba en la hoja de ruta, pero al pasar cerca llegamos en un momento donde la
escuela se enfrascaba en su chequeo de emulación, esta vez en las áreas deportivas,
¡recuperadas (terreno de béisbol, voleibol, pista y baloncesto, aunque le faltan
todavía dos aros) por los propios alumnos y trabajadores!
Canchas repletas, cada grado con su bandera y su profesor guía al
frente, participantes todos, pues los que apoyaban en la final de voli entre onceno y doce
parecían estar en la disputa por un título mundial y no en aquella sabana invadida por
el entusiasmo juvenil.
Solo eso vale el esfuerzo de la inversión en combustible para
transportar todos los fines de semana a los alumnos, y a los maestros diariamente, desde
la ciudad hasta esa casa escolar que ha sido recuperada con el mismo espíritu de aquella
incansable luchadora por el bienestar de la comunidad que fue Raquel Pérez.
Y es que las entidades industriales de San José (cerámica, cables,
MINAGRI y otros) lograron suplir la carencia de algunos recursos para mostrar la escuela
hoy como un centro de referencia de la comunidad.
Valió la pena poncharnos con hombres en bases, dar el jit de la
victoria, reírnos de nosotros mismos, felicitar al campeón Prensa Latina o al líder
bateador Aurelio Prieto o al más valioso, Jorge Alvarez, porque el deporte nos ha servido
de pretexto para tocar con nuestras manos la lucha de un pueblo que festeja con júbilo el
aniversario 40 de todas esas conquistas.
No decimos hasta luego, sino, nos vemos en Villa Clara en 1999 para
seguir haciendo Revolución, que es la que merece los /"versos más bellos, los de
todos los días"/. |