 MAYITO: ¿Sí o No?
RAFAEL PEREZ VALDES
MAYITO
GONZALEZ parece haberse montado a la ca-rrera en el último tren que podría llevarlo
hacia una "hazaña" olímpica...
Hasta hace pocas semanas estuvo un año sin entrenar.
Aunque compitió en los Juegos de Barcelona-92 (nervios e
inexperiencia le jugaron una mala pasada), y en Atlanta-96 (mostró progresos, pero sin la
preparación necesaria), los de Sidney-2000 lo verán con 25 años, edad ideal para un
pechista.
El tema tiene varios aspectos muy interesantes: en Atlanta un
técnico de gran prestigio, el húngaro Tamas Szechy, hizo una afirmación inolvidable:
"Si Mayito puede entrenar estos cuatro años será el próximo recordista mundial y
el nuevo campeón olímpico en pecho".
Lamentablemente no ha sido así, pues el único cubano con una
medalla de oro en natación en la historia de los Juegos Panamericanos, aquella muy
difundida e inolvidable de La Habana-91, volvió a salir de las piletas una vez más.
En ocasiones ha sido por un rosario de situaciones personales y de
salud, entre ellas un cordal mal atendido, una hernia discal (primera parte), hernia
discal (segunda parte), hepatitis, una polémica falta de sensación en una pierna. Y en
otras no ha tenido la cabeza cien por ciento en la natación.
El último alejamiento, hace poco más de un año, se debió a una
crisis personal, con el peso fundamental, aunque no único, en la enfermedad y el
fallecimiento de la abuela que lo crió, pues la mamá murió cuando él tenía siete
años.
"He regresado porque veo posibilidades de ganar dos medallas en
los Panamericanos de 1999. Es lo principal. Y también por lo que me gusta este
deporte", nos dijo en la Escuela Marcelo Salado, donde está a prueba y entrena sin
las condiciones de los principales nadadores cubanos.
-¿No será corto el tiempo para los Juegos Panamericanos?
"Alcanza. Para Atlanta entrené solo cuatro meses y medio, y
bajé mis dos records nacionales."
-¿Hasta qué punto te impulsó a regresar la ausencia de la
fama, de no aparecer últimamente en la prensa?
"Lo que más influyó fue la nostalgia de mi grupo de amigos,
compañeros, con los cuales he estado desde los siete años. Ellos me confesaron que les
pasaba lo mismo."
-Pero han dicho que tus propios compañeros, encabezados por
Neisser Bent, se opusieron a tu regreso.
"Es incierto. El propio Neisser me lo desmintió."
-¿Qué fue exactamente lo que ocurrió?
"Me sentí mal, triste, viviendo solo, cuando mi abuela
falleció. También me había acabado de divorciar. Y el primero de septiembre de 1997,
tras unos días sin entrenar, me dijeron que no iría al Mundial de Perth, en enero de
este año, y solo podría asistir a los Juegos Centroamericanos. Entonces el fallo fue
mío, lo reconozco: a los 15 días me fui y no regresé. En aquel momento tampoco nadie
fue a mi casa a ver qué me pasaba. Al regreso del Mundial se dijo que conmigo el relevo
hubiera clasificado en sexto lugar."
-Debe haber exigido mucho esfuerzo el actual regreso.
"Ha sido muy difícil. La natación no perdona. Gracias a mis
condiciones físicas logré un 1 500 m de pecho que no alcanzaba desde los entrenamientos
para Barcelona. Hace dos lunes los hice dos veces. He nadado 8 km en una sesión (entonces
no pasaba de 6,5) y de 14 a 15 diarios. Alegró mucho, y me aplaudieron, el registro de
1:08,40 min en un reciente control. Humberto Rodríguez, presidente del INDER, me dijo que
confiaba en mí."
-Ahora parece haber dudas en cuanto a tu consagración, estás
sometido a una fuerte prueba.
"No tengo todas las condiciones. Quieren probarme. Estuve
tratando de regresar desde abril. El año pasado encontré apoyo de Conrado Martínez,
presidente del Poder Popular. En esta segunda etapa, Raúl Villanueva, vicepresidente del
INDER, fue a mi casa cuando mostré interés en regresar. Me hablaron de entrenar en Las
Tunas y estuve de acuerdo, mas no se resolvió nada. En agosto empecé sin entrenador,
querían ver mi respuesta y creo haberla dado. Pero no tengo las condiciones materiales
como las del Equipo Nacional. No exijo nada, sé que no estoy en momentos de hacerlo, pero
para las dos medallas es evidente que se requiere entrenar como es necesario."
-Seguro te acuerdas de la esperanzadora profecía de Szechy.
"No quiero adelantarme. Mi gran objetivo son las dos medallas
en los Panamericanos de 1999. Estoy convencido de que es posible lo de Winnipeg. Y de que
si entreno los dos años tendría un resultado en los Juegos Olímpicos. Y el relevo
combinado podrá estar entre los cuatro primeros."
-Perdona esta pregunta, pero sin ella quienes te conocen
considerarán que la entrevista ha quedado coja: ¿cuán inmunizado estás para que los
amores no te alejen de la pileta?
"Inmunizado totalmente. Lo que tengo en la cabeza es la
natación. Sé que mi abuela deseaba mucho que continuara en el deporte. Los logros que
consiga serán para ella, que fue una mujer ideal."
Hay muchos que seguimos confiando en Mayito. Ojalá no haya
un error de apreciación. No estamos pensando fundamentalmente en una medalla, sino más
bien en unos años finales en la natación bien llevados. Su excepcional talento, por
supuesto, está fuera de dudas. La gran incógnita es si podrá continuar entregándose
por completo a los entrenamientos...
Y es de esperar que va a recibir todo el apoyo que demande el
tremendo esfuerzo que está realizando. Quizás hasta Cupido, el conocido dios del amor,
pueda también ayudarlo... |