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Premio a la sensibilidad

¡¡¡Cuba!!!

OSCAR SANCHEZ

FUE UNA entrevista muy peculiar. Ni nos escuchaban ni podían hablarnos, sin embargo fue un hermoso "diálogo".

Kenia y Osmel brillaron a nivel mundial.

Kenia Carvajal y Osmel Cejas son dos grandes deportistas, dos jóvenes nacidos con esta Revolución, egresados del sistema de educación especial y convertidos hoy en grandes estrellas a nivel mundial.

¿Si pudieras hablar qué sería lo primero que te gustaría decir?

"Cuba". En su lenguaje de señas y por la expresión de sus ojos habría que escribir la respuesta así: ¡¡¡Cuba!!!

Cuando le preguntamos qué les gustaría escuchar, sus manos dijeron: "a mi familia".

Kenia, tercer lugar mundial en salto de longitud en los Juegos Mundiales para sordo-mudos, en Dinamarca este año, sintetizó en esas cuatro letras su incorporación a la sociedad, su forma de ser útil y su agradecimiento.

Osmel quisiera oír a su familia y hablarles a sus amigos. El matancero, en Dinamarca, conquistó el cuarto lugar del planeta en 200 y 400 metros.

Pero para ellos no ha sido un obstáculo el padecimiento. Kenia, santiaguera de origen campesino, nacida en Guamá, ha sido destacada en la defensa desde que tenía 12 años, en los trabajos voluntarios y hoy es una sobresaliente activista de la Asociación Nacional de Sordos (ANSOC).

Osmel es de Jagüey Grande y desde pequeño destacó por su participación en varias actividades de la escuela.

Al interrogarlos sobre el porqué escogieron el deporte señalaron que en la escuela especial Eduardo Mesa Yul, en el caso de Kenia, y en la Héroes del Goicuría (Osmel), entre los diferentes programas estaba el deportivo y al sobresalir, fueron seleccionados.

Ella admira a Ana Fidelia y él a Norberto Téllez; son sus preferidos. "Quisiéramos reeditar en los Juegos Panamericanos para sordos, que se celebrarán en La Habana en agosto del próximo año, las grandes actuaciones de esos dos deportistas", indicaron.

Kenia, que nació con la afección, practica y se prepara en las especialidades de 200, 400, 800, salto largo y triple, aunque la última es la que más le gusta. Se incorporó al deporte desde los nueve años de edad y ya tiene 22. Ha obtenido lauros en esas modalidades y también en tenis de mesa, badminton y natación, por lo cual varias veces obtuvo la condición de deportista integral más destacada.

Osmel, de 24 años, ni habla ni escucha desde que tenía dos. Se desempeña en la pista en la mismas carreras, y aunque todavía no ha obtenido medallas internacionales es un pluricampeón nacional. Desde los 15 años está en estas lides.

Ambos reconocieron en la ANSOC a una familia que se ha multiplicado con la atención del INDER, sin la cual no hubieran alcanzado los progresos deportivos.

Sirvan estas líneas para homenajear a los deportistas discapacitados, pero también a la Revolución, de fiesta por estos días por su 40 cumpleaños, sin la que Kenia ni Osmel, ni muchos más hubieran sido hoy personalidades destacadas a nivel mundial.

Solo pensemos en la primera respuesta de Kenia: ¡¡¡Cuba!!!

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