Alarma por crisis económica mundial

NUEVA YORK, 14 de septiembre.-La certeza de la gravedad de la crisis económica mundial volvió a hacerse patente hoy por la alarma mostrada por el presidente norteamericano William Clinton en una reunión de política exterior, según informan las agencias de noticias.

La agencia EFE señaló que el Presidente de Estados Unidos pidió la convocatoria de una reunión internacional de alto nivel para analizar la crisis mundial y urgió a Rusia para que siga el camino de las reformas económicas.

Asimismo, la posible afectación profunda de América Latina quedó de manifiesto cuando el mandatario norteamericano declaró que los países más desarrollados deben estar preparados para ayudar a las naciones latinoamericanas que puedan tener dificultades y apoyó la idea de usar, si es necesario, recursos especiales del Fondo Monetario Internacional.

En un discurso ante el Consejo de Política Exterior de Nueva York, Clinton no hizo mención directa a la necesidad de bajar las tasas de interés pero reconoció que Estados Unidos tiene una responsabilidad especial de ayudar a Asia.

Respecto a la reunión internacional, el mandatario norteamericano pidió al secretario del Tesoro, Robert Rubin, y a Alan Greenspan, presidente de la Reserva Federal, que se pongan en contacto con sus colegas para organizar la convocatoria en un plazo máximo de un mes.

A la reunión asistirían ministros de Finanzas y representantes de bancos centrales de los países del llamado Grupo de los Siete (G-7) y otras "importantes economías emergentes" y, en principio, se estudia la posibilidad de que tenga lugar en Washington.

Las informaciones procedentes de Brasil señalaban hoy un alza fuerte en las bolsas gracias a un aumento de las tasas de interés a casi un 50 por ciento anual que atrajo a los inversionistas extranjeros, aunque algunos especialistas indicaron que la medida traería más desempleo debido a que los industriales locales tendrían que reducir sus solicitudes de préstamos.

Por otra parte, la Cámara de Comercio de Chile, según la misma agencia EFE, se quejó de que las devaluaciones de monedas en Asia y en países latinoamericanos habían provocado una invasión de productos importados al país, los cuales aventajarán a los nacionales por sus bajos precios, y en Argentina economistas opositores pronosticaron que el crecimiento del Producto Interno Bruto del país sería de solamente un 1 por ciento y no del cinco como planifica el gobierno.