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Ola de saqueos en la capital de Indonesia
JAKARTA, 14 de mayo.-El ejército envió vehículos blindados a las calles de Jakarta para intentar controlar la ola de saqueos y manifestaciones que agobian la capital de Indonesia, desde hace tres días como consecuencia de la subida de los precios y otras medidas que se vio obligado a aplicar el gobierno para recibir un préstamo del Fondo Monetario Internacional (FMI).
En casi toda la capital se veían numerosas columnas de humo proveniente de los vehículos, llantas, residencias y negocios que fueron incendiados por miles de personas. Una muchedumbre incendió un cuartel policial, en tanto los agentes disparaban sus armas de fuego y un helicóptero lanzaba cápsulas de gas lacrimógeno, relatan agencias cablegráficas.
Indonesia está sumida en su peor crisis económica en tres décadas. La inflación y el desempleo se dispararon y la divisa nacional se devaluó drásticamente, luego que el gobierno impuso severas medidas económicas que le exigió el FMI a cambio de una ayuda monetaria de 43 000 millones de dólares.
Apunta Notimex que versiones noticiosas no confirmadas contabilizan en 20 las personas muertas durante los saqueos. El ejército afirmó que perecieron cuatro soldados.
Pese al caos, el comandante militar y ministro de Defensa general Wiranto dijo a los reporteros que "la situación está controlada" y que no impondrá el toque de queda en la capital.
TENSA TRANQUILIDAD
HONG KONG, 14 de mayo.-Los mercados financieros se sosegaron hoy luego de su precipitada caída de ayer, pero los analistas vigilaban estrechamente la situación en Indonesia, escépticos de sus perspectivas a largo plazo.
Informa AP que las acciones en Hong Kong y en Malasia cerraron en general con alzas, y el índice crucial del mercado de Seúl mejoró cuantiosamente. Empero, más cerca geográficamente de Indonesia, los precios de las acciones en Singapur y Manila continuaron bajando.
De producirse cambios en Indonesia, dicen los analistas regionales, el país no necesariamente recuperaría su estabilidad. Opinan que las perspectivas a largo plazo son poco estimulantes si se tiene en cuenta la situación general en la región.