| CULTURALES |
Editoriales de 27 países
en la Feria Internacional
del Libro de La HabanaSe realizará entre el 4 y el 10 de febrero
en PABEXPO y otras instituciones.
Esta octava edición estará dedicada al pueblo mexicano
Jorge Ignacio Pérez
La VIII Feria Internacional del Libro Habana 98 tendrá lugar entre los días 4 y 10 de febrero próximo en áreas de PABEXPO, recinto expositivo ubicado en la periferia de la capital.
Como se había anunciado antes en estas mismas páginas, y según confirmó ayer a la prensa el Comité Organizador de este evento, la venidera edición está dedicada honoríficamente a México en respuesta a los tradicionales vínculos editoriales que unen a ambos países, de manera que, después de la amplia muestra cubana, la literatura azteca será la de mayor participación, incluyendo la presencia física de reconocidos autores.
Esperada cada año por muchos lectores cubanos, la Feria del Libro ocupa esta vez todos los salones de PABEXPO (mil 400 metros cuadrados), donde se presentarán más de 150 títulos del patio en las salas José Lezama Lima, Alejo Carpentier, Nicolás Guillén, Fernando Ortiz y Mirta Aguirre, esta última dirigida a la literatura infantil. Con respecto a la parte internacional, está confirmada la asistencia de casas editoriales de 27 países, de otras entidades ligadas al mundo de la literatura y la comunicación, así como de representantes de tres organismos mundiales: UNESCO, FAO y UNICEF.
Un aspecto de sumo interés, el de la venta, quedó esclarecido por Omar González, presidente del Instituto Cubano del Libro (ICL). La Feria contempla una venta en divisas directamente en los stands expositivos, mientras que un área será destinada para librerías en moneda nacional. Asimismo, todas las presentaciones de títulos que tengan lugar dentro del ámbito de la Feria incluyen venta en moneda nacional. González se refirió a la notable baja de los precios del libro con respecto a los últimos años, e indicó que el precio promedio de esta Feria puede situarse en unos 5 ó 6 pesos.
Entre las novedades editoriales, el público encontrará la reimpresión de algunos títulos reunidos en colecciones Dragón (La máquina del tiempo, El sabueso de los Baskerville) y Huracán (Drácula, Frankenstein, El doctor Jekyll y Mr. Hyde, Corazón), ambas de la Editorial Arte y Literatura. También una edición especial para Cuba de Noticias de un secuestro, reportaje literario de Gabriel García Márquez, así como la novela Ver donde te lleve el corazón, de la italiana Susana Tamaro, texto traducido a más de 30 idiomas y que ha vendido unos 5 millones de ejemplares en el mundo.
Otra vez la colección Pinos Nuevos -abarca diferentes géneros literarios- se inserta en este evento; ahora lo hace con la tercera entrega de jóvenes autores. Los Premios Casa de las Américas más recientes también se incluyen entre las novedades de PABEXPO.
Muchas otras sedes correspondientes a instituciones cubanas estarán en función de la Feria Internacional del Libro en esos días, a manera de ampliación de espacios físicos. Entre los principales encuentros de la Feria está un Coloquio sobre El escritor ante el Nuevo Milenio (viernes 6, 3:00 p.m., PABEXPO), otro sobre la Significación Histórica del Centenario del 98 (jueves 5, 5:00 p.m., PABEXPO), y otro de Editores, Impresores y Productores de Papel (viernes 6, 10:00 a.m., Palacio del Segundo Cabo, La Habana Vieja).
El Encuentro de Edición Electrónica y Multimedia -tratará el desafío que enfrenta el libro con respecto a los medios electrónicos- sesionará el día 9, lunes, desde primera hora, en el edificio del antiguo Capitolio Nacional. Los Premios de la Crítica a las mejores obras literarias publicadas en 1996 serán dados a conocer el jueves 5 (3:00 p.m.), mientras que este mismo Premio, correspondiente a los mejores títulos científico-técnicos, se entregará el viernes 6 (4:00 p.m.), ambos en PABEXPO.
Aunque la VIII edición será mucho más abarcadora que otras anteriores y el Comité Organizador espera la asistencia de más de 50 mil habaneros sólo al recinto ferial, Omar González insistió en que será una feria modesta, pues aún no se dispone de las capacidades suficientes (cantidad de ejemplares incluida) para satisfacer al lector cubano, por lo que se ha previsto una amplia programación artística en la que, directa o tangencialmente, el público se encontrará con la literatura.
Un rasgo distintivo de estas ferias, según el Presidente del ICL, es que, aun no excluyendo la actividad comercial, se trata de un encuentro cultural a través de la literatura que propicia un enriquecimiento espiritual.