 La Campaña de Oriente
SERVANDO VALDES SANCHEZ
Instituto de Historia de Cuba
"...Las columnas del Segundo Frente Frank País deben
proseguir su avance, cercando y rindiendo todos los cuarteles posibles en la zona
comprendida dentro del triángulo Mayarí, San Luis, Guantánamo, mientras las columnas
que rodean Santiago de Cuba deben estrechar el cerco impidiendo el menor movimiento
posible de las tropas enemigas.
Las tropas rebeldes que operan en el Centro y Este guardando la
entrada de la provincia de Oriente deben combatir con tenacidad cuantos refuerzos enemigos
pretendan enviar a la provincia..." (1)
Un combatiente rebelde observa el poblado de El Cobre antes de ser liberada
esa localidad.
A partir de esas instrucciones del Comandante en Jefe Fidel
Castro Ruz, del 13 de noviembre de 1958, se inició la ofensiva estratégica del Ejército
Rebelde y, en especial, la Campaña de Oriente.
En relación con ello, Fidel le había comunicado al Comandante Juan
Almeida Bosque, jefe del III Frente Oriental Mario Muñoz:
"El plan de tomar primero Santiago lo estoy
sustituyendo por el plan de tomar la provincia. La toma de Santiago y otras ciudades
resultaría mucho más fácil, y sobre todo podrán ser sostenidas." (2)
Las operaciones comenzaron en Guisa, poblado que el 30 de noviembre
cayó en poder de fuerzas del I y III Frentes, después de 10 días de intensos combates.
Con posterioridad, el Comandante en Jefe se trasladó hacia el
poblado minero de Charco Redondo y de allí a la Rinconada de Baire, donde estableció su
puesto de mando.
Para impedir el envío de refuerzos por los sectores oeste y este de
la Carretera Central ordenó la voladura de dos puentes: el instalado sobre el río
Cautillo y el puente Venturita, este último en el tramo Palma Soriano-Santiago de Cuba.
Además, mandó a establecer dos líneas de contención; una entre los pueblos de Santa
Rita y Bayamo y otra en Puerto de Moya, en las proximidades de Santiago de Cuba.
El 9 de diciembre, las unidades rebeldes tomaron Baire y continuaron
hacia Maffo, donde el ejército se había concentrado en unas naves del Banco de Fomento
Agrícola e Industrial de Cuba (BANFAIC).
Cinco días más tarde, un batallón de refuerzo salió de Bayamo
con la misión de romper el cerco que las fuerzas del I y el III Frente tendienron a los
efectivos militares en Maffo. El 16 de diciembre éste fue interceptado en Las Marías,
cerca de Baire, por hombres del III Frente, quienes lo obligaron a replegarse hacia
Jiguaní.
Desde entonces, los rebeldes ejercieron un control casi absoluto
sobre la carretera Central. Pocas ciudades de la provincia aún permanecían en poder de
las tropas de la tiranía; entre Santiago de Cuba y Bayamo solo quedaban por rendir Maffo,
Jiguaní y Palma Soriano.
El 18 de diciembre el Comandante en Jefe se reunió con la
Dirección Nacional del Movimiento 26 de Julio, en la Rinconada de Baire. A esta reunión
asistieron los Comandantes Raúl Castro Ruz, Jefe del II Frente Oriental Frank País y
Juan Almeida. Allí puntualizaron las misiones que cumplirían las unidades y tomaron las
medidas pertinentes a fin de garantizar el uso racional de las fuerzas y medios
disponibles. También se trataron otros aspectos políticos y militares relacionados con
el futuro inmediato.
Ante la tensa resistencia ofrecida por las tropas de la dictadura en
Maffo, Fidel decidió dejar una pequeña tropa a cargo del cerco y continuó el avance con
el grueso de los efectivos. En dirección a Santiago de Cuba quedaba por liberar el pueblo
de Palma Soriano.
La batalla por este lugar se extendió del 23 al 27 de diciembre y
en ella participaron por primera vez fuerzas del I, II y III Frentes. La rendición de
Palma inmovilizó a la guarnición de Santiago de Cuba que en lo adelante quedaría
aislada por tierra.
Mientras Santiago era sometida a un cerco hermético, los
destacamentos del IV Frente Simón Bolívar imposibilitaban el movimiento de tropas de la
tiranía a la entrada de la provincia. Simultáneamente, en Las Villas, las acciones
libradas por las fuerzas de los Comandantes Ernesto Guevara y Camilo Cienfuegos impedían
el paso del ejército hacia la zona oriental.
El 28 de diciembre, el Comandante en Jefe y el mayor general Eulogio
Cantillo Porras, entonces jefe del Primer Distrito Militar en Santiago de Cuba, se
entrevistaron en el Central Oriente. A Fidel lo animaba el deseo de evitar más
derramamientos de sangre; contrariamente el oficial adversario pretendía ganar tiempo e
impedir la inminente victoria rebelde.
En horas de la mañana del 1ro de Enero, al conocerse la huida de
Batista y el establecimiento de una Junta Militar, el Jefe del Ejército Rebelde ordenó
continuar las operaciones. Esta enérgica respuesta provocó la rendición incondicional
de las tropas del ejército acantonadas en la ciudad oriental. La Revolución había
triunfado.
Citas bibliográficas.
(1) Partes de Radio Rebelde, en Archivo de Asuntos Histórico del
Consejo de Estado.
(2) Ibídem. |