 Reactivos de última generación para diagnóstico de
la hepatitis C
Es producido por el Centro de Ingeniería Genética y el de
Inmunoensayo
Un reactivo de "tercera generación" para el diagnóstico
de la hepatitis C ha sido extendido a las 67 unidades y bancos de sangre del país donde
se pesquisa esta enfermedad, calificada recientemente por la revista médica británica
The Lancet, como "el problema de salud pública más grave del mundo".
Cifras de organismos internacionales sitúan en unos 200 millones la
cifra de personas contagiadas con este virus, reportado por primera vez hace apenas diez
años y para la que no existe aún una vacuna. Los tratamientos son igualmente bastante
limitados.
Este virus, considerado mucho más severo que el B (que sí puede
ser prevenido por inmunización), tiende a desarrollar hepatitis crónica, alrededor de un
20 por ciento de las cuales evoluciona hacia la cirrosis.
La trasmisión de la hepatitis C es esencialmente sanguínea, por lo
que antes de la existencia de pruebas antihepatitis la vía principal de contagio era las
transfusiones de sangre. También los toxicómanos que comparten las jeringuillas y el
algodón, corren grandes riesgos de enfermar.
Las limitaciones en el pesquisaje radican en el alto costo de cada
prueba, entre 3 y 7 dólares.
La producción en Cuba de un kit diagnóstico para la hepatitis C,
elaborado por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología y el Centro de
Inmunoensayo, permite en la actualidad la realización de más de un millón de pruebas
anualmente, lo que garantiza la seguridad de la sangre que se emplea en transfusiones, y
permite estudiar a todos los pacientes sometidos a hemodiálisis, y también el
seguimiento a los donantes de sangre positivos, entre otros. El diagnóstico se realiza
mediante el equipo SUMA, también cubano.
Desde 1995 se iniciaron en nuestro medio los pesquisajes de la
hepatitis C en los bancos de sangre donde cada año se vienen diagnosticando unas 5 000
personas con esta afección.
La licenciada Rosa Lidia Solís, subdirectora de Investigaciones del
Centro de Inmunoensayo, comentó a Granma que internacionalmente sólo se reconocen
como válidas en estos momentos los estuches de reactivos para el diagnóstico de la
hepatitis C que sean de la tercera generación, mucho más sensibles que las precedentes. |