La señal de los delfines

Consideran los especialistas que aunque persisten algunos problemas, ha mejorado de manera notable la calidad de agua de la bahía de Cienfuegos

Ramón Barreras Ferrán

Los delfines saltan sobre la superficie del agua. "Esa es una buena señal", dice alguien que está a mi lado en el Malecón.

A los cienfuegueros siempre les ha causado placer observar a "las toninas" en la bahía, donde fueron ciertamente abundantes. Pero en los últimos tiempos muchas de ellas, junto con otras especies marinas, prefirieron estar en aguas más limpias y oxigenadas. Por eso, verlas de nuevo es, como se dijo, una indicación alentadora.

Interesado en el tema conversé con algunos pescadores que andan y desandan la bahía con sus chapines y cordeles. "Se nota un cambio. Por ejemplo, la manjúa estaba perdida y este año se cogieron por montones", afirma Julio, un hombre entrado en años que conoce como la palma de su mano los mejores pesqueros de la zona.

¿Qué ha ocurrido? ¿Cómo está el nivel de contaminación en estos momentos?

Con esas interrogantes abordé a quienes de un modo u otro tienen relación directa con el control y fiscalización del estado del ecosistema marino de la bahía de Cienfuegos, tan llena de leyendas y bellezas.

La primera puerta que se abrió para dar respuesta fue en la Unidad de Medio Ambiente, adscripta a la delegación provincial del CITMA. María Aragón, bióloga marina, fue categórica al señalar que "aunque persisten problemas con algunos parámetros, ha mejorado de manera notable la calidad del agua".

Ese proceso, considera la especialista, responde principalmente al cumplimiento estricto del plan de manejo ambiental de la bahía, puesto en ejecución desde 1996, a la labor del Grupo Provincial creado al efecto y, sobre todo, a que en los centros que constituyen fuentes contaminantes ha aumentado la responsabilidad.

Según un minucioso estudio realizado, a la bahía cienfueguera fluyen los residuales de 146 focos, de los cuales 42 vierten de manera directa. En los últimos tiempos, siete de ellos mitigaron totalmente esa negativa influencia y otros tres lo lograron de modo parcial.

En el presente año, especialistas del Laboratorio de Vigilancia Ambiental del Centro han realizado varios monitoreos físico-químico de las aguas de la bahía, pero resultan insuficientes debido a diversas limitaciones que requieren la más rápida respuesta, sobre todo en lo tocante al financiamiento. Los resultados de esos análisis evidencian que persiste la presencia de algunos componentes contaminantes por encima de las normas establecidas y permisibles aunque se aprecia una mejoría de la calidad del agua.

La materialización de un viejo anhelo de los cienfuegueros, la extracción de las embarcaciones sumergidas y que deterioran el entorno, obstaculizan la navegación y constituyen focos de contaminación permanente, se inició hace unos meses con un impulso significativo. No obstante en estos momentos está detenida por falta de combustible para la grúa encargada de los trabajos y por dificultades con el corte y ubicación de la chatarra.

Han sido sacados ocho embarcaciones, 24 grandes pilotes y 200 tablas-estacas, los que significan un porcentaje relativamente bajo en relación con la cantidad que permanece en las aguas.

A través de los doctores Lucía Hernández y Jorge Portal, jefes de departamento en el Centro Provincial de Higiene y Epidemiología en Cienfuegos, conocimos que con mayor regularidad se han efectuado los muestreos de las nueve playas que, a pesar de no ser naturales, son utilizadas por la población. En el período vacacional de este año solo estuvo "cerrada" la de la zona conocida por Los Pinitos, mientras que en 1997 se mantuvieron con esa condición tres y otras dos bajo estricta vigilancia.

Consideran ambos especialistas que está presente "una mejoría moderada".

"Los inspectores manifiestan que se ve un resurgimiento de la vida marina en la bahía", explicó Orlando Díaz Padrón, director de la Oficina Provincial de Inspección Pesquera. "Precisamente, para preservar esa vida es que hemos regulado la pesca y los tipos de artes a utilizar", indicó.

Las acciones dan frutos de manera gradual. La situación que hoy se registra es el comienzo de una mejoría que se incrementará con el paso del tiempo y se hará cada vez más notable, como consecuencia de la preocupación de quienes prefieren cuidar, sobre todo, esas azules aguas.

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