| DEPORTES |
Juan José Guevara García
Campeón que
forja campeones
OSCAR SANCHEZ
Tiene 33 años y es ganador de un certamen internacional, muy singular por cierto. Pero tal vez entre tanta gloria deportiva en su natal San Juan y Martínez, en Pinar del Río, solo lo conozcan sus amigos y en su casa.
Juan José nació en el mismo pueblo que Linares, Ajete, Daniel Regalado, Wilber Sánchez, Emeterio González...
Ese es justamente uno de los problemas que aquejan a la educación física (EF), la falta de estímulo, si no ¿cómo entender algunas de las palabras de Juan José Guevara García?, primer premio del Concurso Internacional de Clases de EF, evento auspiciado por Cuba, que ya tiene en perspectiva un circuito centrocaribeño.
Fui el primero en ganar un galardón como ese y ni siquiera el sindicato se acercó. Son detallitos que golpean al profesor de EF.
Guevara venció con una clase de fútbol dirigida a la enseñanza y desarrollo de las habilidades en la conducción del balón.
Para un concurso se pulen más los elementos, pero si usted llega a la secundaria básica Antero Fernández, en San Juan y Martínez, no encontrará diferencia en cualquiera de los ocho grupos, incluso ni en las dos frecuencias de masividad. Es que la preparación es justamente la labor diaria en la escuela.
Además de prepararse para defender su título, también con fútbol, pero esta vez con el golpeo de la pelota, Guevara entrena un equipo de baloncesto de 13-14 años, que intervendrá próximamente en el campeonato municipal para ese tipo de enseñanza.
Siempre aparece tiempo, hacemos las sesiones en frecuencias contrarias a las clases del resto de las asignaturas.
La oportunidad no podía desaprovecharse para extender el diálogo hacia los problemas de la educación física.
Lo fundamental es la escasez de medios y materiales. Sin embargo, también nos golpea la falta de creatividad, pues varios de los medios los podemos crear o recuperar. Lo otro es incentivar al profesor. Somos la base, mas los aplausos o los reconocimientos se los llevan siempre los técnicos que trabajan deportes específicos. Por eso, no tiene nada de extraño que haya un éxodo en esa y otras direcciones.
Nos dijo que siempre quiso ser profesor de EF, porque cuando era estudiante veía a ese maestro como un líder en la escuela.
Todo el mundo tenía que ver con él, entonces yo quería ser así. Eso también se ha perdido, o lo hemos dejado perder nosotros. En mi familia, mis padres y mi esposa se enorgullecen del trabajo que hago, pero al que más le gusta es a Juan Ernesto, mi hijo, porque los niños necesitan de esa actividad, es vital en su desarrollo.
Según expresó, está pasando la época en que una clase de EF se sustituía por cualquier tarea pendiente o por un repaso de cualquier materia.
Hay conciencia de la importancia de la EF, al menos en mi escuela no sucede nada de eso. Además, tampoco lo permitiríamos.
Otro incentivo lo mantiene desvelado, el premio anual de la investigación en EF.
Junto a dos profesores trabajé en una sobre la Multipotencia para desarrollar la capacidad física del niño mediante ejercicios de habilidad y juegos.
¿Demandas?
Dije algunas, otra es sentir al INDER más cerca de nosotros.