Revisión técnica automotriz
obligatoria a partir de 1999

Solo se excluirán de la obligatoriedad, en un primer momento, los vehículos privados no vinculados a ninguna actividad comercial

Emilio del Barrio Menéndez

El Fondo para la Inversión, Conservación y Administración de las Vías (FICAV), pondrá a funcionar una red de plantas de revisión técnica en el transcurso del primer trimestre de 1999, adonde deberán acudir, con carácter obligatorio, todos los vehículos automotores que circulan en el país, exceptuando, en un primer momento, los de propiedad privada no vinculados a ninguna actividad comercial.


Las líneas de revisión serán como estas. En ellas, mediante equipos de última generación, se detectan deficiencias mecánicas de todo tipo, así como el nivel de eficiencia en el consumo de combustible, entre otros parámetros de funcionamiento.

Tal medida, contemplada en el artículo 78 de la Ley 60, conocida también como Código del Tránsito, tiene como objetivos fundamentales los siguientes: disminuir los índices de accidentes, reducir los niveles de contaminación ambiental, y proporcionarles economía al país y a las entidades propietarias por medio de la reducción de consumo de combustibles y piezas de repuesto, simplificación de mantenimientos y alargamiento de la vida útil de los equipos.

En torno a la necesaria medida dos datos de interés: según estudios internacionales, el 60 por ciento de los accidentes mortales tienen su causa fundamental en desperfectos técnicos. Por cada peso invertido en revisión técnica -diagnóstico-, se ahorran tres.

La red de plantas contempla inicialmente: una en Ciudad de La Habana, con tres líneas de revisión, y una en cada una de las siguientes provincias: Villa Clara, Camagüey y Santiago de Cuba, con una línea de diagnóstico. Todas contarán con el mismo tipo de equipamiento, considerados como de última generación en la especialidad: alto nivel de automatización con un mínimo de influencia del factor humano y de posibilidades de errores.

A estas cuatro plantas iniciales acudirán los vehículos de las localidades cercanas. Los de La Habana, Matanzas y Pinar del Río recibirán el servicio en Ciudad de La Habana.

Así será en 1999, pues entre el año 2000 y el 2002 se pondrán en funcionamiento otras 10 unidades que cubrirán a todas las provincias del país, y dos servicios móviles, los cuales se moverán hacia áreas o entidades con alta concentración de equipos.

De acuerdo con lo informado por Donald Roger, vicedirector del FICAV, cada línea de diagnóstico trabajará dos turnos de ocho horas, lo que sumado a su alto nivel de automatización les proporcionará a las instalaciones un alto potencial de admisión.

Según la propia fuente, todos los medios vinculados a la transportación de pasajeros estarán obligados a revisarse cada seis meses, mientras que el resto de los vehículos, de acuerdo con su empleo y características tendrán que someterse a diagnósticos anual o bianualmente.

Cuando un equipo pase por la planta se le entregará una pegatina la cual se colocará en el parabrisas y una tarjeta, como constancia de que está apto para circular. Si el diagnóstico fuera negativo, se le confieren 30 días al propietario para que elimine el limitante, de no hacerlo no podrá circular, pues se le retirará la circulación y la chapa.

Los ingresos que se obtengan de este necesario servicio, se utilizarán para el mantenimiento y desarrollo de la actividad de revisión y para favorecer el presupuesto destinado a las inversiones en las vías.

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