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Buenos Aires para los Van  Van

TONI PIÑERA
Enviado especial de Granma

BUENOS AIRES.-No sólo el tango se escucha aquí en estos días de la primavera argentina. Por la ciudad porteña "desembarcaron" Juan Formell y los Van Van. Desde su llegada por segunda ocasión, suscitaron un amplio movimiento en los medios de comunicación radial, televisivos y escritos que han dedicado grandes espacios a la banda que ya cumplió 29 años de trabajo.

Después de sus primeras actuaciones en La Trastienda -célebre rincón del barrio San Telmo, donde se iniciaron artistas del calibre de Fito Páez, Juan Carlos Baglietto y Susana Rinaldi, entre otros-, los Van Van con su formato inusual, donde se mezclan trombones, flautas y cuerdas con instrumentos tradicionales, amén de los originales arreglos, atraparon a un numeroso público y también a la prensa.

La mítica agrupación tiene una consigna fundamental: hacer bailar a todos. Números conocidos de otras épocas llegaron en un popurrit que dio la bienvenida y después continuaron con otros títulos como Que me den candela, y otros más recientes de sus últimos discos Soy todo y Esto me pone la cabeza mala que pusieron a bailar a los porteños a todo máquina porque como decían en un estribillo: "Mi Buenos Aires querido, te hace falta un poco de salsa y nosotros venimos a dártela...".

Una estela de favorables críticas apareció al comienzo de esta semana en los más importantes rotativos: "Con los Van Van, la salsa ganó la noche de San Telmo", dice La Nación en su sección de espectáculos (12 de octubre) que lo califica de muy bueno. "El sismo llama la atención de los vecinos de los locales tangueros del barrio... Los Van Van son los culpables de este temblor que ahora sacude los cuerpos, sin distinción de sexo, raza o religión, y los cimientos de La Trastienda... La música afrocaribeña en toda su expresión emana de esos quince músicos que no dan tregua con su timba cubana... Son infatigables y tienen la extraña virtud de no conocer los límites. Todo el tiempo mantienen un pulso caliente más arriba de lo soportable...".

Mientras que Clarín en un artículo titulado "Van Van en Buenos Aires" expresa que "ellos convierten la platea en una pista de baile, aunque esto no quiere decir que su música no pueda ser meramente escuchada. Hay calidad en el sonido y los instrumentos se escuchan de manera bien diferenciada... Nada sobra. Arregladores musicales de cualquier género tendrían mucho para aprender con estas orquestas de música cubana, una música tan compleja y a la vez tan espontánea..."

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