NACIONALES

Central Uruguay

En guardia la gente
de Manolo

La industria está lista para alcanzar resultados aun superiores y hacer lo que le corresponde por el plan de azúcar espirituano pero antes debe eliminar sus atrasos


Juan Varela Pérez

JATIBONICO.-Al complejo Uruguay corresponde casi la mitad del azúcar que tienen planificada los espirituanos. Pero el supercoloso enfrenta a partir de ahora una situación comprometida: eliminar sus atrasos y levantar el rendimiento en azúcar.

En la zafra anterior, por esta fecha, el indicador de oro de la eficiencia era, en el acumulado, sobre 12. Hoy, en cambio, están lejos de ese resultado y también 1,41 por debajo de los valores que deben alcanzar en la etapa.

Manolo González es de esos hombres-historia en el Uruguay. Entró en el ingenio siendo casi un adolescente y ya peina canas. Sus evaluaciones son certeras y rápidas. No pocos afirman que él es un vanguardia entre los vanguardias por su disciplina y amplitud de conocimientos de lo que sucede en cada rincón del central. Asegura, sin pensarlo mucho, que el complejo está "entero" tecnológicamente.

Lázaro Roque, el director, coincide y agrega: la lluvia de enero y febrero fue superior al promedio histórico del territorio y muy frecuentes las paradas por esa causa. Explica, no obstante, que los abastecedores poseen recursos para asegurar la norma potencial, pero cuando van en pos de consolidarla, retornan las precipitaciones.

La eficiencia industrial continúa alta, por encima de 86,90 en el recobrado. Pero aumentan las materias extrañas y la caña concentra menos la sacarosa al predominar la humedad.

¿Han renunciado a su tradicional rendimiento grande?

-Nada más lejos de los compromisos que hemos ratificado. Pese a lo antes señalado se han molido, como promedio, por encima de las 660 000 arrobas diarias. Los parciales en ese índice pueden, incluso, crecer e igualar o superar los niveles de pasados años.

Los trabajadores del Uruguay saben lo que este significa en el programa azucarero del territorio. También conocen que febrero se fue con desventaja, al emplearse más caña por tonelada de crudos que en la campaña anterior, en igual período.

Por eso muestran una diferencia negativa entre lo que han molido y el azúcar fabricada. La única vía de borrarla es mejorando el rendimiento industrial, pero en escala mayor.

Cada cinco o seis días el ingenio ha tenido que parar la maquinaria fabril al fallarle el suministro de materia prima a causa de la lluvia. Por esa razón dejan de moler varios millones de arrobas que pueden traducirse en ventaja si esa caña se procesa con un rendimiento superior. Las precipitaciones han favorecido el comportamiento de los estimados (arrobas que deben cosecharse por caballería) y las siembras nuevas y de retoños.

La automatización aplicada en dos calderas y el esquema introducido en la generación de vapor han permitido, pese a las dificultades antes enumeradas, una disminución significativa en el uso de los portadores energéticos.

Los especialistas califican de excelentes las condiciones del Uruguay y estiman que si el millón de arrobas se consolida, la recuperación no demorará pues este ha sido siempre un central de primera línea que apenas pierde tiempo por roturas e interrupciones (menos del 2%).

La responsabilidad del colectivo es alta. Enfrentan el reto emulativo del Antonio Guiteras y del Urbano Noris, que toma ventaja en los primeros chequeos pero hay otro compromiso muy importante, buena parte del cumplimiento espirituano en la zafra.

Manolo afirma que, como siempre, la tropa industrial confía en sus hermanos de la agricultura encabezados por Mario Trujillo, el mejor operador de combinada, que ya acumula más de 700 000 arrobas en su UBPC El Majá.


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