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Central Antonio Guiteras
Un premio realmente colectivo
El estímulo económico por el ahorro de portadores energéticos llegó al trabajador en su puesto, al hogar, la industria, la comunidad...
Juan Varela Pérez
PUERTO PADRE.-Los beneficios que recibió el complejo Antonio Guiteras por sus resultados energéticos en la zafra pasada llegaron al trabajador, al hogar de este, la comunidad, la industria, a los talleres.
A una pregunta de cómo se hizo la distribución de los casi 800 000 dólares entregados al colectivo, responde Armando Ortiz, veterano obrero de pailería. Mira fijamente a lo alto de la nave principal y explica:
Gradualmente el Antonio Guiteras estabiliza la molienda, algo esencial para aspirar a otro éxito en materia de ahorro de portadores energéticos.
-Esas tejas que ahora se colocan (invirtieron en ellas 12 000 dólares) harán posible solucionar el grave problema en etapas de lluvia por el mal estado de los techos.
Las ventajas abarcaron todas las áreas del ingenio al instalarse bebederos para agua fría, acondicionadores de aire (montados en departamentos que lo exigían) y se mejoraron puestos principales.
Las compras incluyeron juegos de herramientas y pinturas que ahora protegen parte de la maquinaria y frenan la corrosión.
José Tomás Estrada, un eficiente técnico de fabricación -lo consideran el más rápido del país haciendo azúcar, por la velocidad que imprime al proceso- señala hacia Ortiz y dice: él aparece en un grupo de Vanguardias Nacionales, protagonistas de proezas laborales y destacados que recibieron modernos televisores a color con caseteras.
También auxilia a Armando al recordar el aporte que se dio para los dos policlínicos del municipio (uno está en el batey); la remotorización de las dos ambulancias del complejo y avituallamientos para las cabañas que el central tiene en la playa.
Ambos coinciden en la importancia de la iluminación del ingenio al beneficiarse áreas que casi estaban en tinieblas y haber destinado 30 000 dólares para acelerar el programa de automatización, el cual hará posible mantener el ahorro de portadores energéticos que, el año anterior, rebazó las 1 000 toneladas de combustible.
Esa eficiencia en la gestión industrial contribuyó a que ahora todo el personal se traslade, al concluir los turnos, en vehículos que ofrecen mayor comodidad y seguridad. Antes lo hacían en camiones, ahora en ómnibus.
Agradó mucho a la población la compra de materiales para reparar techos de unas 500 viviendas habitadas por obreros del complejo y familiares. Tampoco la comisión olvidó a los talleres donde se atiende la maquinaria cañera.
El sindicato recibió artículos variados para premiar a destacados en la emulación y a cada hombre o mujer les entregaron dos mudas de ropa (una de ellas especial de trabajo) y el calzado.
Emilio Rodríguez, director del complejo, explicó a Granma los pasos que se dieron, tan pronto se confirmó la noticia, para invertir lo mejor posible los beneficios financieros del ahorro energético y, mediante una comisión de la dirección y las diferentes organizaciones, se analizaron las propuestas y se tomaron decisiones.
El coloso de Puerto Padre y su gente -varias veces visitado por Fidel- enfrenta otro ambicioso reto en esta zafra: superar el 12,59 de rendimiento y 87,00 de recobrado en azúcar de la anterior contienda, disminuir el costo de la tonelada de crudos y aparecer de nuevo entre los máximos productores del país.
En materia de energía -señala Emilio- el desafío es igualmente grande pues no podemos retroceder; por el contrario, estamos empeñados en modernizar la fábrica, renovar la tecnología, llegar al clímax de la automatización y mantenernos a la vanguardia en el ahorro de portadores energéticos.
Otros centrales del país, en mayor o menor grado, también fueron estimulados por su trabajo en ese indicador.