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Presidió Raúl reunión de balance de la Comisión Gubernamental de apoyo a la Ciudad de La Habana


Susana Lee

El estado de los programas impulsados por la Comisión Gubernamental de Apoyo a la Ciudad de La Habana (CGACH) fue analizado el miércoles último en reunión presidida por el General de Ejército Raúl Castro, Segundo Secretario del Comité Central del Partido y Ministro de las FAR.
Constituida en agosto de 1994 para coordinar tareas y esfuerzos dirigidos a revertir el deterioro de actividades esenciales para la vida de la población capitalina, justo en años de fuertes restricciones materiales -que ha sido su mayor reto-, sus diez grupos de trabajo muestran resultados que reflejan un uso más racional y eficiente de los recursos con que se ha contado y una posibilidad de ir mejorando gradualmente la situación de la ciudad.
Se reiteró varias veces en el encuentro, dados los discretos avances registrados que distan mucho de resolver la magnitud de los problemas acumulados que, en muchos casos, la población en general no los percibe justamente salvo los ciudadanos directamente beneficiados.
Al informar sobre el trabajo de la Comisión, Conrado Martínez, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, destacó la producción de 2,1 millones de quintales de viandas y hortalizas en áreas de la capital; el abasto de agua a 166 de los 177 puntos que no la recibían al crearse la CGACH; la revitalización del sistema de atención primaria de salud que ya en 1997 se expresó en menos consultas, ocupación de camas en hospitales, más operaciones, y descenso en los indicadores de mortalidad; la reparación de 263 escuelas en el año y un moderado incremento del transporte urbano, a lo que se suman las acciones para mejorar el fondo de viviendas, la recogida de basura y la reanimación de la gastronomía popular.
Señaló que aun cuando en los viales se trabajó fuertemente y hay resultados, no se logró una modificación significativa del panorama de los baches, sobre todo en vías secundarias y en los barrios donde es mayor el deterioro y en lo cual influyen, entre otros factores, los vertimientos causados por el estado de las redes hidrosanitarias.
En cuanto a las viviendas se terminaron 6 564 -la mayor cantidad del período especial-, cifra lejana todavía de la más alta lograda en un año que superó las 9 000. En este aspecto se refirió a la reducción a 5 660 del número de compromisos pendientes con microbrigadistas que a mediados de 1994 ascendía a 12 403.
El Presidente del Gobierno en el territorio añadió que tanto por las concluidas, como por la reparación de edificios, casas y ciudadelas, venta de materiales, impermeabilización de cubiertas y otras acciones similares, fueron beneficiadas 106 124 familias del medio millón existente en la capital.
En su información, resumen del cumplimiento de las tareas planificadas para 1997 en las distintas actividades, valoró como las principales dificultades en la etapa: el suministro en tiempo de los alimentos normados, en lo fundamental aquellos que dependen de importaciones (se entregó en fecha el 78 por ciento de los previstos); los servicios técnicos y personales, pues a excepción de los refrigeradores que recibieron un impulso con la instalación de 16 600 compresores, continúan en situación desfavorable la reparación del resto de los efectos electrodomésticos y el que brindan las tintorerías; el saneamiento de los ríos Orengo y Luyanó; la situación de las áreas verdes y el Parque Metropolitano.
En cuanto a las migraciones internas hacia la capital, a 8 meses de aplicarse el Decreto 217, lo más importante es que se controlaron e, incluso, por primera vez el saldo migratorio en 1997 fue negativo al reportarse 4 226 residentes permanentes menos (solo en 1996 se habían registrado casi 30 000 más).
Luego de referirse a otras tareas acometidas en la capital, entre ellas el enfrentamiento a indisciplinas sociales y el perfeccionamiento del sistema de atención a planteamientos, quejas y denuncias de la población, así como al déficit de combustible que ha incidido negativamente en el cumplimiento de los principales objetivos planificados, Martínez ratificó la valoración de un año antes respecto a la importancia de la creación de la Comisión, calificando como muy importante el apoyo material y organizativo; insustituible, como método de trabajo, el vínculo alcanzado con la población; y decisivos la unidad de acción, cooperación y seguimiento sistemático de las tareas esenciales, bajo la dirección del Partido y el Gobierno.
En las consideraciones sobre el informe presentado a instancias de Carlos Lage, secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, se amplió sobre asuntos como los viales -acerca de lo cual, se dijo, comienza a mejorar de manera incipiente la calidad de las reparaciones lo que repercutirá en la cantidad y durabilidad del trabajo en las próximas etapas-; la construcción de viviendas y el estado del fondo habitacional -se enfatizaron, además, como problemas urgidos de atención la rotura de las bombas de agua y las urbanizaciones-; y se evaluaron los servicios comunales, donde se registran discretos avances en la recogida de basura y un mejoramiento en los servicios necrológicos.
El Ministro de las FAR, por su parte, indagó detalles sobre el control migratorio interno, cuyos resultados atribuyó no solo a las medidas aplicadas sino a la comprensión de la población. En torno a esto último se le informó que más de 60 000 personas en estos meses acudieron a legalizar su status de residencia en la capital.
Raúl orientó seguir de cerca el comportamiento migratorio y a estudiarlo en todo el país para analizar sus causas y la posibilidad de aplicar medidas similares en otros territorios, pues ha observado que continúan produciéndose movimientos internos considerables en algunas provincias.
Otro tema abordado por el Segundo Secretario fue el de los organopónicos, destacando lo que en los últimos tiempos se ha venido haciendo en la capital -la producción el año pasado casi llegó a los 700 000 quintales, para un per cápita de 2,6 libras mensuales- y en todo el país. No cuesta tanto resolver en la Ciudad de La Habana que la gente pueda comprar todos los vegetales y otros productos posibles de producir en organopónicos y huertos que quiera, sin necesidad de la placita, comentó.
Sobre los resultados de la Comisión, Esteban Lazo, primer secretario del Partido en la capital, opinó que se ha consolidado su trabajo, significando otros saldos no mencionados como el de la iluminación de 26 avenidas principales y la sensible disminución de las interrupciones telefónicas (de más de 12 000 diarias en 1994 a unas 300 en la actualidad), y agradeciendo la labor mancomunada de los organismos centrales en estas tareas de apoyo a la ciudad.
En otro momento Raúl reiteró que el próximo día 24 serán lanzadas las convocatorias anunciadas el pasado 28 de enero, para edificar sendos monumentos al Ejército Mambí y a su continuador, el Ejército Rebelde, en Santiago de Cuba, y a los 300 000 cubanos muertos durante la reconcentración colonialista a finales del siglo XIX, en Ciudad de La Habana, y avanzó algunos criterios sobre los posibles lugares de ubicación y a que incluyeran otras instalaciones como museos.
Finalmente el Ministro de las FAR encomió y alentó el trabajo de la Comisión en las próximas etapas, que ha demostrado lo que puede hacerse cuando, además de alguna ayuda y de aprovechar racionalmente todas las posibilidades, se pone pecho, corazón y conciencia en las tareas. Sin espíritu de combate, afirmó, no se pueden resolver las cosas.
Recuerdo, concluyó, lo que dijo Fidel cuando nos adentrábamos en el período especial, que si resistíamos tendríamos solidaridad. Y esa solidaridad se va sintiendo, sobre todo la interna que es la más importante.
En la reunión participaron, además, José R. Machado Ventura, el general de división Julio Casas Regueiro y Alfredo Jordán, miembros del Buró Político, así como ministros, presidentes y otros funcionarios de organismos centrales integrantes de la Comisión.


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