Susana Lee
Las elecciones son una confirmación
masiva y maciza del respaldo de la inmensa mayoría del
pueblo cubano a su sistema político, afirmó Ricardo
Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del Poder
Popular durante una conferencia de prensa efectuada ayer en
el Salón de Embajadores del hotel Habana Libre.
El también miembro del Buró Político agregó que ello
implica que tenemos que seguir defendiendo, desarrollando y
perfeccionando nuestro sistema en la dirección de hacerlo
cada vez más representativo de esa sociedad que en su
conjunto estará reflejada por la Asamblea Nacional, por los
nuevos diputados y las 14 Asambleas Provinciales, y continuar
robusteciendo la participación del pueblo en la gestión de
los órganos que lo representan.
Expresó que los comicios demostraron que la inmensa mayoría
del pueblo conoce, comprende y está en favor de ese sistema,
y, por lo tanto, debemos procurar que sea cada vez más un
protagonista activo de su funcionamiento, del mismo modo que
lo ha sido de manera ejemplar en la jornada electoral del
domingo y en las etapas que la precedieron.
En respuesta a una pregunta de Granma opinó que para todos
los que tienen alguna responsabilidad en el Poder Popular es
muy clara la indicación que nos dio el pueblo, no solo en
cuanto a su decisión de continuar la resistencia y de seguir
unidos y avanzando en medio de las dificultades conocidas,
sino de que tenemos que seguir perseverando y profundizando
en el camino del perfeccionamiento de ese sistema cuya
esencia es la participación real de la gente en su propio
gobierno, desde la base hasta las instancias superiores de la
nación.
Ampliando la idea puntualizó que ese pueblo capaz de seguir
defendiendo sus ideales en las condiciones más difíciles,
cuando la hostilidad externa se ha multiplicado, y de
comprender que aún así hemos logrado recuperar nuestro
camino de crecimiento económico mientras en otras partes del
mundo la tendencia no es igual, nos está diciendo que
contamos con la capacidad y el potencial para hacer cada vez
más profunda la vinculación de los elegidos con quienes los
eligieron; y para que las entidades administrativas y otras
que tienen la obligación de cooperar, sobre todo con esos 14
533 delegados de base elegidos en octubre pasado, les den
mayor apoyo para enfrentar los problemas de la comunidad y
poder organizar el esfuerzo colectivo que es el camino para
encarar las dificultades de hoy.
A otra interrogante opinó que las elecciones del domingo
también deberían constituir un mensaje para los Estados
Unidos de que están enfrascados en una batalla imposible. La
misión de dividir a este pueblo para destruirlo
sencillamente está condenada al fracaso, aseveró, y eso
deberían comprenderlo los que están aislados en su intento
de destruir a la Revolución Cubana y someter a nuestro
pueblo.
El Presidente del Parlamento subrayó que los políticos
norteamericanos tienen problemas con sus curiosas elecciones,
donde la mayoría de la gente no vota, hacen votar a la
cañona a quienes no quieren, votan hasta cadáveres, o
personas, como acaba de revelarse recientemente en Miami,
obligadas por el hambre.
Deben estar demasiado atareados en la búsqueda de recursos
financieros para la próxima campaña electoral con vistas a
las elecciones de noviembre, añadió, mientras deberían
estar discutiendo qué van a hacer con las denuncias de
corrupción de la anterior y de violaciones de las leyes que
dicen haber adoptado para sanear sus elecciones.
Por eso no sé si aprenderán la lección o no, apuntó
Alarcón, porque quienes reducen la política y las
elecciones a la mercantilización de la elección, la compra
del voto, la compra de la conciencia de la gente, a convertir
a los candidatos en mercancía, quizás no entiendan el
mensaje de unas elecciones verdaderas como las nuestras,
donde la inmensa mayoría vota y lo hace sin que nadie los
presione, o les compre o niegue su derecho a votar.
No obstante, consideró que en ocasiones a los
"vecinos" no les ayuda a entender el mensaje de
nuestro pueblo algunos inexplicables esfuerzos de otros por
distorsionarlo, y en tal sentido comentó de una información
de la prensa extranjera que con datos atribuidos a fuentes
diplomáticas, anticipó un incremento de los votos nulos y
en blanco ¡antes de las elecciones!, algo, dijo,
absolutamente falso, lo era entonces y ahora más, porque lo
que sí hubo fue una reducción sustancial, muy importante
precisamente en ese modo de votar.
Aseguró que en todos los países de esas supuestas y
anónimas fuentes diplomáticas las elecciones no se
caracterizan, como las nuestras, por tener los escrutinios
abiertos y públicos, de manera que pudieron acudir, al igual
que el periodista, a la fuente real para saber si era cierto
que había tantos votos anulados o en blanco.
En Cuba millones de testigos vieron el domingo a las 7 de la
mañana sellar las urnas vacías, después vieron la gente
votar y cualesquiera de ellos, los que quisieron, pudieron
estar presentes en el escrutinio, incluido el que anuló o
votó en blanco, reiteró.
Durante el encuentro con la prensa Alarcón respondió a
preguntas de varios colegas de Estados Unidos, España y
Japón relacionadas con la próxima visita del Papa y a
supuestos cambios políticos y sociales que en diversas
partes del mundo se ha especulado podrían derivarse del
acontecimiento.
Al respecto precisó que el propósito del desplazamiento de
Su Santidad por el mundo no es el de producir cambios de
cualquier naturaleza. Su visita, dijo, tenemos que verla en
términos del desarrollo de los vínculos cordiales,
respetuosos, amistosos que existen entre el Estado Vaticano y
las relaciones cada vez más normales y adecuadas entre las
iglesias y los creyentes cubanos católicos o de otras
religiones con la República de Cuba y el resto de nuestra
sociedad.