 Automatizan lectura de metros contadores y facturación
eléctrica
Ya se aplica en la capital y los municipios cabecera de todas las
provincias

Oria de la Cruz
Más de 70 sucursales de la Unión Eléctrica, de las 364
en todo el país, trabajan ya de forma total o parcial con el nuevo sistema integral de
gestión comercial, encaminado a perfeccionar el proceso de atención al cliente, según
explicó a Granma el subdirector comercial, ingeniero Marcelino García.
Basado en la automatización paulatina de las labores de lectura de
los metros contadores y de facturación, el sistema incluye en la primera fase eliminar el
libro de anotaciones de lectura, registrar en máquinas computadoras los datos y
procesarlos, y a la vez servir con mayor eficiencia a la demanda de los clientes, tanto
residenciales como de las distintas entidades.
Ciudad de La Habana y los municipios cabecera de las provincias son
los territorios por donde se inició desde marzo el adiestramiento en el uso de las
computadoras y los equipos de medición.
El sistema se basa en el empleo de un Terminal Portátil de Lectura
(TPL), una especie de computadora de lectura electrónica, que en su memoria tiene la
información de cada uno de los consumidores de la ruta en que se use: nombre, dirección,
número del metro y consumo del mes anterior.
El operador escribe la nueva cifra del metro y el TPL la resta por
sí solo, la registra y almacena la información que incluye la hora cuando toma la
lectura. Con esta forma de trabajo se independizan las funciones del lector-cobrador, lo
cual mejora la calidad del trabajo, porque durante todo el mes estarán dos personas
diferentes, una leyendo y la otra cobrando, según las rutas que ahora serán más
grandes.
La aplicación del TPL cuenta entre sus ventajas que eleva la
productividad, mejora las condiciones de trabajo del hombre, al evitar el desplazamiento
cargando el voluminoso libro de lectura, y limita las posibilidades de errores humanos
durante la lectura y facturación, pues pueden ser detectados por el equipo. Otra
posibilidad del sistema consiste en ajustar la medición a un mes (30 días), cuando por
alguna causa se alargue el tiempo entre estas.
Al término de la labor de cada día, el TPL introduce la
información en una computadora que está en la sucursal, y de allí se lleva el disquete
hasta el centro de cálculo donde se realiza la facturación. En una segunda fase se
interconectarán las sucursales al centro, para completar la red. |