 ABRECARTAS

A cargo de GUILLERMO CABRERA ALVAREZ
Tengo doce años y por supuesto estoy en la Secundaria Básica
Israel Reyes. Soy multifacética, estoy en varias danzas, en dos tablas gimnásticas, soy
jefa de grupo, monitora de español, literatura y educación física y cogí medalla de
plata en el concurso de español.
Muchos de estos trabajos son por la Casa de Cultura y a mis
amiguitas y a mí nos proporciona alegría hacer tan lindo trabajo, pero me entristece
porque la Casa de Cultura está en muy malas condiciones.
Opino que para quienes hacen tan duro trabajo debe haber progreso
y no lo hay. La casa comunal de cultura se llama Carlos Pillot Quiroga (Dos Palmas,
Palma Soriano, Santiago de Cuba)
Pusiste el nombre de tu escuela, de la Casa de Cultura, pero con
tantos nombres omitiste el tuyo, caramba. Te disculpo la letra tal como me pides, aunque
es clara, legible y tienes excelente ortografía.
Es probable que la Casa de Cultura no tenga todas las condiciones,
sin embargo, quienes están en ella sí y por lo que cuentas son activas. Eso es lo más
importante. Una casa no son solo las paredes y el techo, una casa -y mucho más una casa
de cultura-, aunque esté al aire libre si tiene actividad, si todos trabajan y se sienten
felices, es un lugar hermoso.
Pierde cuidado, en cuanto aparezcan los recursos la van a reparar.
Conozco otras bien arregladas que no se utilizan de la manera en que tú cuentas. Lo
importante son los recursos humanos y de esos parecen tener en abundancia. Todo podemos
hacerlo entre todos, ha dicho Fidel. Y tal vez encuentren una solución poniéndose todos
a pensar ¿No te parece? Para mí ha sido de gran satisfacción leer tu carta, porque en
una sección ¿adulta? es reconfortante recibir cartas de niñas y de niños.
OTRA ESTAFA AL ESTADO
Me acordé de ti luego que estuve en la ferretería La Cubana
-antigua Feíto y Cabezón- de la calle Reina, donde fui a comprar dos tubos de luz fría
y un rollito de tape. En total la compra fue por $4.55. Entregué $10.00 y me devolvieron
$5.45.
Al llegar a mi casa saqué de la jabita el comprobante y, por
curiosidad, vi que lo único que había comprado era un rollito de tape y me habían
devuelto $9.65. A mí en nada me afectaron, incluso probé los dos tubos inmediatamente
pensando que me habían dado algo que no servía. Funcionaban bien. Al Estado le robaron
en un momento $4.20. ¿Cómo justificará la falta? El CVP no revisó nada y todo esto fue
dentro de una gran amabilidad por parte de la dependiente que me atendió.
Lo único que he hecho es esta nota para ti, porque no tengo
gasolina para volver a la ferretería a quejarme o denunciar el hecho, ocurrido solo unos
días después de que tú publicaras lo de Carlos III. (Juan Marrero, Vedado,
Ciudad de La Habana)
El colega Juan Marrero me adjunta el comprobante "por si
sirviese de algo" y en él aprecio que ahora se trata de una tienda que pertenece a
CUBALSE. Algunos lectores nos han remitido comprobantes con otras irregularidades, por
ejemplo, uno vacío de una TRD.
Anécdota aparte parece ser un estilo depurado de robo. Ignoro las
estadísticas que tengan estas empresas de la captura de estos elementos inescrupulosos,
pero no olvidemos que les resulta mucho más sencilla la complicidad con su familia o las
amistades para "lavar" en comprobantes alterados la fechoría del día.
Esto, junto a las famosas "multas" son indicadores que
todavía no hemos podido sanear nuestras tiendas de estos delincuentes, puede que escasos,
pero muy dañinos. Se imponen acciones más enérgicas, y la colaboración de los
ciudadanos que deseen poner fin a estos desmanes.
Escríbanos:
Sección Abrecartas
Periódico Granma
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