La beca a debate (IV Parte)

La escuela prometida

FELIX LOPEZ

Como en un sorteo, parado frente a un mapa de La Habana, elegí al IPUEC Estados Unidos Mexicanos, del municipio Güines, para continuar la serie sobre los preuniversitarios en el campo. Su matrícula (536 estudiantes) se convirtió en un índice tentador para comprobar cómo se cumple el Reglamento Escolar en un centro de este tipo.


Las visitas familiares no interrumpirán las clases o actividades extradocentes.

DEFINICION

Según el Diccionario Cervantes de la Lengua Española, Reglamento (m), es un conjunto de reglas para el régimen de una colectividad.

LA PRACTICA

Cuentan los estudiantes que el curso escolar comenzó con la explicación y debate, entre el consejo de dirección, profesores, alumnos y padres del Reglamento Interno de la escuela (elaborado a partir de las indicaciones de la Resolución Ministerial No. 88/98). Su directora, Lisette Zulueta lo ha implementado "sobre la base del convencimiento y con la seguridad de que de él depende la organización y el éxito del curso escolar".

El documento comienza por describir las estructuras del centro y la responsabilidad de cada uno de los cuadros de dirección, y los deberes y derechos de los estudiantes. Enseña que el nombre de la escuela re-presenta un hecho histórico y explica que los grupos, en los casos de 10mo. y 11no., están organizados por territorios (Güines, Jaruco, Catalina de Güines y el CAI Osvaldo Sánchez), y en 12mo. por la especialidad que optan para la Educación Superior. El resto hay que vivirlo en la práctica.

Este mobiliario tiene 25 años de uso.

A las 6:00 a.m. el jefe de la guardia toca el primer timbre del día. Al de pie le siguen la gimnasia matutina (no siempre cumplida entre las hembras), el aseo personal, la limpieza y organización de los dormitorios, el desayuno, la formación matutina y las clases o el trabajo productivo. El horario del día (Art. 2) reflejará por horas y minutos todas las actividades que desarrolla el preuniversitario según su régimen.

La sección de la tarde comienza con el almuerzo y continúa, después del descanso, con las clases o actividad productiva, estudio individual, deporte opcional y ensayo de actividades culturales, el baño y la comida. Después se desarrollan las actividades nocturnas (estudio o recreación) y a las 10:00 pm el timbre vuelve a anunciar silencio. Los horarios del día y docente (Art. 3) son responsabilidad del director del centro y de estricto cumplimiento...

En los diez minutos iniciales del primer turno de clases, los profesores actualizan a los estudiantes con el acontecer nacional e internacional. Otros dos turnos semanales, dedicados a la formacion de valores y al debate y reflexión, complementan la preparación política-ideológica de los estudiantes.

Referente a las normas de convivencia, el Reglamento considera de obligatorio cumplimiento la práctica de la cortesía y el respeto mutuo, haciendo énfasis en el saludo matutino, el hablar en voz baja, el uso del lenguaje correcto, no interrumpir las conversaciones sin pedir permiso..., y prohíbe: el juego de manos, los motes y apodos ofensivos, bromas groseras y de mal gusto, y las frases que puedan herir la imagen y la autoestima de los compañeros (Art. 4).

En la escuela, los jóvenes hablan con desenfado de sus relaciones de pareja, pero saben que deben manifestar una conducta sexual responsable. Siendo consideradas como indisciplina las manifestaciones excesivas (Art. 5). Por su parte, las relaciones con los profesores han de caracterizarse por el respeto y consideraciones debidas, sin utilizar expresiones que indiquen exceso de confianza (Art. 6).

Con 25 años, el IPUEC Estados Unidos Mexicanos nunca ha recibido una reparación capital. Aunque presenta serios problemas de carpintería y filtraciones (es uno de los doce centros a los que hoy se les impermeabilizan la cubierta), se han conservado los mobiliarios iniciales de los dormitorios de hembras, y las aulas y el comedor denotan que lo reglamentado en cuanto al respeto de la propiedad social se cumple aquí desde años anteriores.

Al recorrer las instalaciones de la escuela, uno descubre que los estudiantes visten de completo uniforme (Art. 9), sin modificar los modelos, y sin aditamentos u otras prendas. Las inspecciones diarias de los profesores de guardia velan por el orden de los medios personales. El uso de las literas tiene carácter individual, por lo que se prohíbe el dormir más de un estudiante en cada cama. Las duchas y baños han de tener los requisitos sanitarios necesarios, garantizando su privacidad con el uso de cortinas y adecuada higiene (Art. 13).

Respecto a las visitas de los padres o familiares el Reglamento plantea que pueden producirse excepcionalmente, previa autorización de la escuela o citación, y no interrumpirán la participación del estudiante en ninguna de las actividades extradocentes que se programen por la escuela (Art. 15).

"En nuestro centro -explica Lisette- se llegó al acuerdo de organizar cada miércoles, de total acuerdo con los padres, algo que denominamos encuentros familiares, una hora a partir de las 6:30 de la tarde que sirve para la interrelación hijo-padre-escuela".

A diferencia de otros centros, Estados Unidos Mexicanos tiene vinculado a todos sus estudiantes y profesores a las labores agrícolas, atendiendo un área fija de cuatro caballerías de cultivos varios, actividad con que cumplen el Art. 18, que exige además la garantía en la seguridad del traslado hacia las áreas.

Auxiliada por el médico del centro, la escuela garantiza el cumplimiento estricto del Reglamento de Salud Escolar y las orientaciones para el trabajo de Educación Sexual. Se prohíbe que los estudiantes caminen por aleros y azoteas de los edificios (Art. 20), y advierte además que estudiantes y trabajadores deben cumplir la circular 2/96 sobre el nocivo hábito de fumar.

"En muchos casos -comenta la directora-, la indisciplina de un alumno es el resultado de una deficiente organización escolar o de un trabajo educativo no sistemático". Por esas razones -se advierte en el reglamento-, al sancionar se tendrán en cuenta las características de los estudiantes, las circunstancias en las cuales se produjo el hecho y se velará ante todo por el carácter educativo de la medida que se imponga, las que podrán ser las siguientes: amonestación privada, pública, ante el grupo o ante el consejo de dirección, traslado a otro centro, separación y expulsión en caso extremo (Art. 25).

LOS RESULTADOS

La escuela que les he contado no es de otro planeta. Cuando la organización y la disciplina se convierten en virtudes cotidianas, ocurre lo que al IPUEC Estados Unidos Mexicanos: el consejo de dirección y el claustro logran una estabilidad de años, aumenta la aceptación de la familia, la deserción escolar es mínima y la promoción de los últimos cursos se eleva más allá del 90 por ciento.

De los 82 estudiantes del grado 12 que terminaron el pasado curso, todos se presentaron a los exámenes de ingreso. Los 70 aprobados (el 85 por ciento) estudian hoy en nuestras universidades, 41 de ellos se forman como futuros profesores.

Pero estos resultados no sólo se sustentan en el cumplimiento del Reglamento Escolar. Sería injusto obviar la importancia dada al perfeccionamiento del proceso docente educativo, el mejoramiento de las condiciones de vida y los desvelos por mejorar la alimentación: además de los recursos que la escuela recibe (con los que se conforma una dieta diaria de leche, arroz, chícharo, vianda y una proteína en la comida), han sembrado 4 hectáreas de plátano, quimbombó, también millo y soya para los animales. ¿Cuáles? Las 18 vacas del módulo pecuario y los 36 cerdos en ceba.

LA MORALEJA

Con seguridad, dentro de los 96 centros internos de La Habana (44 IPUEC) hay historias que distan mucho de lo que aquí se cuenta. Repito que la matrícula del Estados Unidos Mexicanos es de 536 alumnos, por lo que aspirar a un traslado de su hijo hacia este centro es algo imposible. El reto está en que todos intenten su escuela posible. Y no hay que inventar nada nuevo. Las claves están dadas.

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