pixelb.gif (34 bytes)

pixelb.gif (34 bytes)

pixelb.gif (34 bytes)

pixelb.gif (34 bytes)

Dos torneos y algunas reflexiones

SIGFREDO BARROS

Un triunfo poco esperado, el de los Metros, otro que nadie nunca puso en duda -el del Cuba-, y abundancia de ofensiva matizada por una alta frecuencia de jonrones, caracterizaron los torneos Antillana de Acero e Internacional Universitario, desarrollados al unísono en seis instalaciones beisboleras de la capital, con mucha mayor expectación y afluencia de público el primero que el segundo.

En la Copa Antillana se dieron cita los seis mejores equipos de occidente, junto a la representación local y el subcampeón provincial Cotorro, para brindar a la afición y los trabajadores de la mayor acería del país un buen espectáculo, cuyos finalistas se decidieron el último día por cantidad de carreras anotadas. Todos los miembros del último equipo Cuba, con la sola excepción de Omar Linares, estuvieron presentes en la lid.

El último día de competencia Metropolitanos demostró su alta combatividad al arrollar a la representación de la Isla de la Juventud, 11 carreras por 2, con René Espín en el box, jonrones de Salfrán, Torriente, Reytor y Serguei Pérez y 4 indiscutibles del jugador inspiración del equipo, el dinámico Enrique Díaz. Industriales, eliminado de la final por diferencia de 5 carreras, ganó el bronce tras derrotar al Habana.

Antillana se ha convertido en el único preámbulo de la Serie Nacional luego de la desaparición de lides como Desembarco del Granma y Martín Dihigo. Por eso, resulta loable y digno de destacar el esfuerzo de los organizadores, quienes no descuidaron detalle alguno, desde la transportación a las subsedes de Santa María y Cuatro Caminos hasta la confección del boletín, el alojamiento y la alimentación adecuada de los participantes.

También resultó un éxito, organizativamente hablando, el Universitario. Pero lamentablemente no tuvo calidad deportiva pues, a excepción de nuestra representación, los demás competidores dejaron mucho que desear. Unicamente Argentina, con sus espectaculares triunfos a costa de taipeianos y japoneses, logró imprimir un poco de interés a una lid que no debió tener al Latinoamericano como sede principal.

pixelb.gif (34 bytes)