 Un sabor agridulce... ¡con cuatro medallas!

RAFAEL PEREZ VALDES
Los esgrimistas cubanos se dieron el lujo de ensartar
cuatro medallas del Campeonato Mundial, y esa actuación, superior a la de potencias
históricas, parece dejar un sabor agridulce.
Es decir: la caída del telón en la localidad suiza de La Chaux de
Fonds deja apuntes que a distancia, sin conocer entretelones de la competencia, ni
opiniones de los testigos, nos parece que provocan en unos casos alegría y en otros no.
La competencia más importante de las estocadas en este año fue
dominada nuevamente por Francia, como en 1997, tras conquistar tres medallas de oro y tres
de plata.
Los cubanos finalizaron en la séptima plaza, con dos de plata y dos
de bronce; y en total de metales solo resultaron superados por Francia (6), Italia (6) y
Hungría (5). Una de las naciones con fuerza relegada fue Rusia (0-1-2), al octavo
escaño.
Las cuatro preseas fueron ganadas por el floretista Elvis Gregory,
el equipo femenino de espada; el espadachín Carlos Pedroso, y, según nuestro propio
análisis, pues no llegó información sobre esa arma, por el conjunto de florete (m).
Los apuntes a modo de apurado resumen pudieran dividirse en dos
grupos:
PUNTOS POSITIVOS
* Haber ganado otra vez cuatro medallas en un certamen de tanta
fuerza, frente a países de mucha mayor tradición, y con incomparables condiciones para
realizar los entrenamientos.
* Las muy meritorias preseas de plata de las espadachinas, quienes
dieron un nuevo salto importante, pues un año atrás finalizaron quintas en Ciudad del
Cabo, y sextas en los Juegos Olímpicos de Atlanta'96.
* La plata de Elvis Gregory, ¡aunque él se haya quedado deseando
el oro..!, tras su duelo con el ucraniano Serguei Goloubitski, con el que pareció
demostrarse que hoy por hoy son los dos mejores del planeta.
* El bronce del veterano Carlos Pedroso, un ex campeón mundial
juvenil de finales de los años 80 que está en plena madurez.
* Ser el único país que colocó a tres de los ocho finalistas en
el florete (m), pues además de Gregory (segundo) estuvieron Oscar García (séptimo) y el
prometedor Raúl Perojo (octavo).
PUNTOS NEGATIVOS
* El descenso desde el segundo lugar por países de Ciudad del
Cabo'97 (dos de oro y dos de plata) hasta el séptimo.
* Que el equipo de florete (m) tenga que volver a esperar hasta el
año próximo para verse con la muy ansiada corona.
* La salida del podio, aunque no de la elite, del conjunto de espada
(m), campeón hace un año.
* Y quizás la menos sorprendente, según mi punto de vista: la
imposibilidad de repetir medallas individuales en la espada femenina, pues el año pasado,
en actuación increíble, Miraida García terminó como monarca y Zuleidis Ortiz
subcampeona.
En cualquier caso ha quedado demostrada la fuerza necesaria para dar
un buen golpe en el mundial de 1999, y que en esa ocasión los puntos positivos sean
todavía más numerosos. |