 Acontecimiento musical este viernes
Barenboim en La Habana

Pedro de la Hoz
Daniel Barenboim, uno de los nombres esenciales del piano y de la
dirección orquestal en la segunda mitad del siglo XX, se presentará por primera vez en
Cuba el próximo viernes 16 a las 8:30 p.m. en el Gran Teatro de La Habana. Su presencia,
justo en la antesala del Festival Internacional de Ballet, honrará a Alicia Alonso y al
cincuentenario de la compañía que ha hecho de la escuela cubana de esa expresión un
emblema mundial.
Este extraordinario músico, nacido en Buenos Aires en 1942 en el
seno de una familia hebrea, ha desarrollado una intensa carrera en el teclado, reconocida
unánimemente por la crítica y el público de las plazas más exigentes y que tuvo su
punto de partida en su ciudad natal en el inicio de los 50, aun antes de alcanzar la
adolescencia.
Cuando sus parientes se establecieron en Israel, Barenboim viajó a
Europa a culminar sus estudios de piano y dirección -contó entre sus profesores a Igor
Markevitch y Nadia Boulanger- y formó parte de una promoción que bajo la égida de Carlo
Zecchi en la ciudad italiana de Siena, reunió a Claudio Abbado, actual director de la
Filarmónica de Berlín, y a Zubin Mehta, protagonista de los famosos "conciertos de
los tenores". Ya había tenido la oportunidad, a los once años, de deslumbrar al
mítico director Wilhelm Furtwangler, quien lo calificó como "un fenómeno" y
lo seleccionó para que le asistiera en la puesta en escena de Don Juan, de Mozart. Su
debut en Nueva York lo hizo en 1957 ante una orquesta conducida por Leopold Stokowski.
Como pianista son altamente apreciadas sus versiones de Mozart y
Beethoven, zonas en que se compara su maestría con las de Alfred Brendel y Maurizio
Pollini. La crítica europea celebró de manera entusiasta el ciclo integral de los
conciertos mozartianos de piano que ofreció en 1974 con la English Chamber Orchestra en
Londres y París.
Un año después obtuvo su primer Grammy, con la grabación de las
cinco sinfonías de Beethoven, al frente de la Orquesta Sinfónica de París -puesto en el
que sucedió a Sir George Solti- con nada menos que el legendario Arthur Rubinstein como
solista.
Barenboim ocupa en la actualidad la dirección titular de la
Orquesta Sinfónica de Chicago, con la que ha grabado registros de primer orden, entre los
que se destacan los conciertos para violín de Prokofiev y Stravinski, con la
intervención de Itzhak Perlman. |