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 DEL LENGUAJE

Celima Bernal
·Un lector de Artemisa no encuentra el adjetivo que busca,
porque en vez de "estertóreo" como imagina erróneamente, es estentóreo. No
procede de estertor; sino de Esténtor, que fue un participante de la Guerra de Troya,
cuya voz potentísima podía escucharse aun en medio de aquellas batallas. Por ello, se
llama así a un ruido fuerte, retumbante, especialmente aplicable el vocablo, al acento o
a la voz. Claro está, jamás los gritos del legendario guerrero griego soñaron alcanzar
los decibeles de ese "¡Dayaaaaanaaaaa¡" del corto televisivo. |