NACIONALES

El pueblo ha dado una respuesta cabal, por encima de todas las expectativas


Susana Lee

El pueblo ha dado una respuesta cabal en estas elecciones y como siempre ha ido más allá de lo que de él se esperaba. El pueblo tiene esa extraña virtud de hacer mucho más de lo que se espera de él, y la forma en que reaccionó en estos días, la forma en que ha trabajado, la forma en que ha participado está por encima de todas las expectativas.

Lo anterior fue la valoración que dio Fidel a la prensa nacional y extranjera, un rato después de votar el domingo y de hablarle a los miles de cobreros que le esperaron y vitorearon en el parque Agustín Cebreco, frente a su colegio electoral -el número 987 del distrito electoral 7, municipio Santiago de Cuba-, en El Cobre.

El Comandante en Jefe, inscrito en el registro como el número 11 en uno de los tres CDR que allí votarían, llegó al lugar pasadas las 10 de la mañana y luego de saludar y conversar con los cinco integrantes de la mesa electoral, encabezada por Rafaela Cintra, se convirtió en el elector 189, de los 318 -el 100 por ciento- que ejercieron su derecho al voto en ese colegio.

Le acompañaban Juan Carlos Robinson, miembro del Buró Político y primer secretario del Partido en la provincia santiaguera, y Carlos Cabal, director del Centro de Biofísica Médica, los otros dos candidatos a diputados por el distrito electoral número 7; y Felipe Pérez Roque, miembro del Consejo de Estado.

Efectuada la votación y aclamado por los vecinos de El Cobre -en su parte urbana residen unos 18 000 habitantes-, Fidel les habló desde la entrada del colegio expresándoles su alegría por volver a ese poblado y votar por allí en estas elecciones generales, pues, como destacó, guarda recuerdos imborrables de su recorrido por la localidad en dos oportunidades durante la campaña electoral y los comicios de 1993.

En el diálogo que estableció con los cobreros -fueron de nuevo sus electores al igual que los residentes en las áreas de los Consejos Populares Boniato y José Martí Norte-, el Jefe de la Revolución les explicó que no había tenido oportunidad de volver por la localidad dadas sus múltiples ocupaciones y los problemas que ha tenido que atender en estos cinco años de período especial.

Trabajo en otra provincia, les dijo, pero lo hago por todo el país, y junto a los demás compañeros del Parlamento los represento a ustedes y represento a todo el pueblo.

Sus palabras devinieron fraterno y franco intercambio con los presentes -le expresaron su seguridad en que lo verían por allí y desde el día anterior lo esperaban-, en temas que versaron acerca de su relación con la zona desde la época del Moncada, las mejoras sociales que ha llevado la Revolución al lugar, las elecciones de Cuba en el pasado y las que tienen lugar en el resto del mundo, las campañas de mentiras y calumnias de que somos objeto y las razones que explican la masiva asistencia de nuestro pueblo a estos comicios. .

Queridos y entrañables compatriotas, expresó para concluir, gracias por la honra que le dan a la Patria, gracias por el orgullo que sentimos de ser hijos de este pueblo, de ser parte de ustedes.

ESTA SERA LA LEGISLATURA DE LA BATALLA POR LA REVOLUCION Y POR SEGUIR ADELANTE

Con posterioridad, en la conversación con los periodistas que reportaron su votación, Fidel afirmó que la próxima legislatura de la Asamblea Nacional será la de la batalla por la Revolución, por la independencia, por seguir adelante, por continuar resistiendo y por vencer, no importa cuanto esfuerzo lleve ni cuanto tiempo tarde.

En período especial vive el mundo y lleva siglos luchando, señaló. Nosotros hemos avanzado mucho con relación al pasado y hemos llegado a esta etapa en que nos vimos terriblemente golpeados y amenazados por causas ajenas a nosotros, pero que nos han servido de prueba para saber de lo que somos capaces, para demostrar qué pueblo es este.

La historia nos ha sometido a una tremenda prueba, mayor todavía que las precedentes, añadió, y siempre lo he dicho: que no se le ponga tiempo al período especial. En período especial estaremos aun cuando venzamos esos problemas peores que hoy enfrentamos porque tendremos que seguir luchando por nuestro desarrollo y contra aquellos que quieren destruirnos, por construir el futuro de esta generación y de las próximas generaciones.

A otra pregunta sobre el mismo tema, Fidel puntualizó que esta próxima legislatura deberá trabajar en cumplimiento de los lineamientos que aprobó el V Congreso del Partido y de la política económica que trazó; en el propósito de convertir las excepciones en regla, de librar la batalla por la eficiencia con los recursos que tenemos; en perfeccionar nuestras leyes, nuestras instituciones económicas, los sistemas de control, de impuestos...

Y seguir trabajando en la formación de una conciencia, en especial de una conciencia económica porque la patriótica es muy elevada, y continuar fortaleciendo el espíritu de la Revolución.

Tenemos que lograr que nuestras instituciones democráticas funcionen más y más eficientemente, y desarrollar cada vez una mayor participación del pueblo en ellas, como hemos hecho hasta ahora en un grado bastante alto, agregó.

El Comandante en Jefe precisó que tenemos que instruirnos más, conocer lo que ocurre en el mundo y explicárselo al pueblo para que vea la tremenda crisis que sufren el capitalismo y el imperialismo, para demostrar que ese sistema es insostenible y que nuestras esperanzas por el porvenir están bien fundadas.

En cuanto al perfeccionamiento del sistema del Poder Popular y las recomendaciones del Congreso al respecto, dijo que hay que seguir por ese camino del vínculo y la participación sistemáticos de los diputados en los problemas del país, que ha dado buenos resultados, e insistir en el apoyo de las administraciones al trabajo de los delegados y de los Consejos Populares, algo que siempre se está proclamando. Debemos seguir en esa lucha para que haya la mayor participación de todos y seguir pensando en dónde más podemos perfeccionar.

En tal sentido sugirió preguntar sus ideas al compañero Alarcón -Presidente del Parlamento- que seguramente ha pensado más en esto. El ha trabajado muchísimo, ponderó, ha tenido una gran participación en este proceso electoral con sus explicaciones, argumentos, esclarecimientos. Realmente aprecio mucho la labor que ha desarrollado y espero que continúe trabajando con tanta brillantez como hasta ahora.

LO QUE IMPORTA ES EL ESPIRITU COMBATIVO DEL PUEBLO

Interrogado sobre sus pronósticos en cuanto a la votación expuso su seguridad en que sería excelente, aunque aclaró que la excelencia no la medía por porcentajes sino por la calidad.

Si es del 80 por ciento será algo extraordinario, si se toman en cuenta los cinco años tan difíciles por los que hemos atravesado, y la lucha en que nos desenvolvemos. Si pasa del 90, más extraordinario.

Espero que sea buena y alta porque he visto al pueblo movilizado y con más fervor que nunca, opinó, y para mí, eso es calidad. El número final no me preocupa tanto, lo que importa es la conciencia, la energía, el espíritu combativo que he visto en el pueblo.

A veces una gran batalla la ganan 12 soldados, reflexionó, y yo los he visto prácticamente aniquilar un batallón. En estos días el pueblo entero me ha parecido como aquellos 12 soldados en determinados y decisivos momentos de la historia.

Tenemos un ejército patriótico, revolucionario y es el que he visto actuar y le ha dado calidad a estas elecciones, afirmó.

Acerca de por qué votó en Santiago reiteró su procedencia oriental y sus vínculos desde la infancia con esta ciudad, sus primeras experiencias en la vida, sus primeros sufrimientos de tipo social, sus primeras rebeldías siendo primero un niño y después un adolescente.

Santiago está asociado a mi vida, expresó con la misma emoción con que dos noches antes había hablado en una plenaria sobre los preparativos eleccionarios en la provincia. Mis mejores recuerdos están vinculados a Santiago, a Oriente, al Moncada, que fue nuestro intento de tomar el cielo por asalto.

En torno a las elecciones y en respuesta a otras preguntas de periodistas cubanos, el Comandante en Jefe se refirió a la diametral diferencia entre las nuestras y lo que ocurre en otras partes del mundo, donde imperan el abstencionismo, el fraude, la violencia.

Para el cubano es una fiesta ir a votar, le comentó una periodista. Primero, argumentó Fidel, porque somos festivos y las cosas buenas, que nos alegran, las tomamos como una fiesta, lo celebramos, como cuando celebramos los aniversarios del triunfo de la Revolución; además, somos un pueblo híbrido, mezclado, es la gran suerte.

Sí, nos esclavizaron, nos hicieron horrores, pero al menos, como resultado histórico, quedó un pueblo como el que somos hoy, de todos colores, crisol en que se forjaron varias culturas, y esas culturas se manifiestan en nuestras fiestas, nuestras congas y hasta en el ballet. Es una característica nuestra. .

Y acerca de cables de la prensa extranjera que han apuntado como un defecto que en la candidatura para el Parlamento hay demasiadas personas que "no son políticos", consideró que era una suerte. Tiene científicos, dijo y preguntó si podía vivir la sociedad sin ellos; tiene jóvenes, tiene obreros que son ejemplares y también son políticos, desde luego, no en el viejo sentido de la palabra politiquería, porque de esos sí no hay, aquí no existe la politiquería. Y tiene sobre todo, revolucionarios, buenos revolucionarios.

El año 1998, del centenario de la guerra hispano-cubano-americana y del aniversario 40 de las batallas decisivas de la Revolución, también figuró en los temas abordados en el encuentro con la prensa.

Sobre lo primero, valoró como maravilloso pensar que este año nos estamos reivindicando de aquella primera intervención norteamericana que nos quitó la independencia. Al cabo de 100 años somos libres, planteó, tenemos la independencia, hemos reivindicado a nuestros mambises, a aquellos bravos combatientes a quienes no dejaron entrar siquiera en las ciudades. Es una satisfacción, una felicidad muy grande que nos llama al deber de seguir luchando.

En cuanto a lo segundo explicó que aun no se ha pensado en cómo será la celebración del aniversario 40 del triunfo de la Revolución y de tantas batallas, y agregó a ellas otros aniversarios cerrados que se recordarán este mes como el asesinato de Jesús Menéndez y el natalicio de José Martí.

LA VISITA DEL PAPA: EXPRESION DEL RESPETO DE LA REVOLUCION A TODOS LOS CREYENTES

A pesar del extraordinario ambiente electoral del domingo en El Cobre, en Santiago y en todo el país, en las últimas semanas y en particular el domingo como su resultado directo, tal y como Fidel había comentado la noche del pasado día 8 en la plenaria de Santiago sobre los inminentes comicios, este tema al que se vincula "únicamente" la democracia en muchos países y por el que tanto se nos calumnia internacionalmente, no despertó interés alguno en ninguno de los más de 30 representantes de medios de prensa extranjeros invitados a reportar el acontecimiento.

Tanto es así que ni una sola de las más de 10 preguntas que a comienzos y final del encuentro formularon los periodistas extranjeros a Fidel tuvo que ver con las elecciones. Es cierto que la visita a Cuba del Sumo Pontífice de la Iglesia Católica acapara grandes espacios en la prensa internacional, pero me pregunto si las elecciones parlamentarias -en muchos países, como en el nuestro, anteceden a la elección de sus presidentes o sus máximos órganos de poder- en cualesquiera de ellos no tienen interés periodístico, aun cuando coincidieran con otros hechos de relevancia como lo es sin duda la visita del Papa... En fin...

Lo cierto es que así fue y en el centro de la mayoría de las interrogantes estuvo ese tema, algunas de ellas por demás, hechas con marcada agresividad e intencionalidad política, y casi todas sobre asuntos que en más de una ocasión ha hablado el Presidente cubano.

No obstante, sobre el particular Fidel reiteró en sus respuestas que por un elemental sentido de la dignidad no podríamos pedirle al Papa que condene el bloqueo de Estados Unidos a Cuba. El Papa, afirmó, debe ser libre de exponer su pensamiento y sus puntos de vista.

Es una persona muy inteligente, muy capaz, un hombre muy convencido de sus ideas, que aprecio y respeto. No tengo el menor indicio, contestó a una de las interrogantes sobre opiniones vertidas por el Presidente Clinton, de que el Papa albergue el propósito de convencerme de que deje de ser patriota, revolucionario o defender nuestro país, de que abandone mis ideas y mis convicciones, del mismo modo que parecería extraño que alguien imaginara que yo iba a tratar de convencerlo de que renunciara a las de él. Subestiman al Papa los que piensan así, subestiman su capacidad e inteligencia.

No queremos politizar la visita, ratificó a otro periodista extranjero, pero vemos a muchos por el mundo interesados en politizarla.

El Papa es una personalidad prominente como dije en la Asamblea Nacional. Nos honra con su visita que es un deseo de él, de los cristianos católicos, de la propia dirección de la Iglesia. Es, además, el jefe de un Estado con el cual hemos mantenido relaciones ininterrumpidas y buenas desde 1935. Así que lo que esperamos es que se sienta bien en su visita.

Esta visita, reafirmó, la vemos como una expresión del respeto de la Revolución a todos los creyentes católicos y a los que no son católicos, e incluso, a los no creyentes.

No hay dudas, respondió a otro representante de la prensa internacional, que un cierto número de periodistas están interesados de modo político en la visita del Papa, y él viene a una visita apostólica. Claro, los enemigos de la Revolución Cubana quisieran buscar cualquier pretexto para sacarle provecho político. Eso es algo que a nosotros no nos preocupa ni debe preocuparnos.

El Papa tendrá aquí oportunidad de conocer a un pueblo educado, organizado, culto. Podríamos decir que entre los países del mundo que él ha visitado, el pueblo que más sabe leer y escribir de todos es el de Cuba, el de menos analfabetos en el Tercer Mundo, el de más niños con escuela, el de más maestros y médicos per cápita, el pueblo donde cada ciudadano tiene protección... Esta es una Revolución de verdad, sólida, con un pueblo instruido y consciente, el pueblo más capaz y con menos prejuicios para recibir una visita papal. Verá muchas cosas el Papa en Cuba que estoy seguro que a él le interesarán, agregó.

Y sobre otra interrogante que el Comandante en Jefe calificó de entrada como inaceptable, afirmó:

Respeto todas las creencias; respeto a todos los que creen y respeto a los que no creen. Respeto el derecho igual para todos. Es lo que hacemos y lo que debe ser el deber de un político... Creo, sí, en el hombre, en la bondad del hombre, en la nobleza del hombre.


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