 Huellas del Combate
Contar la historia con
escasos adjetivos...
Félix López
El próximo lunes a las 8:30 de la noche, cuando Cubavisión lleve a
los cubanos tras las Huellas del Combate, Omelio Borroto y el equipo de
realización de Mundo Latino, respirarán profundo. Habrán echado a rodar 300 minutos de
testimonios inéditos, imágenes que hacen prescindir de las palabras...
Cada uno de los 20 capítulos de la serie enseña algo nuevo,
despeja una incógnita. Pocos han tenido antes el privilegio de que les cuenten qué
ocurrió en Cuba durante los siete años que antecedieron al triunfo de la Revolución.
¿Cuántos de los cubanos de hoy han visto al tirano Batista inaugurando en el campamento
de Columbia su propia estatua? ¿Y las imágenes de cómo abandona el país?...
MAKING OF
Narrar la manera en que se hizo una producción cinematográfica se
ha convertido en algo tan interesante como exhibirla. Omelio Borroto, director junto a
Miguel Fleites, explica -en exclusiva para Granma- interioridades y retos del
documental:
"Huellas del Combate surge a partir de una idea del
Departamento Ideológico del Comité Central del Partido: contar la historia de la Sierra;
una guerra que no puede aislarse de sus antecedentes, la clandestinidad y las acciones en
el llano.
"El tema se había tratado anteriormente de forma fragmentada,
pero no existía una película o un libro que abordara la historia íntegra. Al definir el
destinatario (a los protagonistas, al pueblo, y especialmente, a la juventud cubana),
quedamos ante el reto de hacer un documental para el revolucionario, el que duda y el
menos convencido. A nuestro favor, la certeza de que se trata de una etapa bonita. En
contra teníamos solo disponer de un año para su realización.
"En la búsqueda de información, encontramos a Otto
Hernández, de la Oficina de Asuntos Históricos y Publicaciones del Consejo de Estado,
quien -a petición de Celia- ha consagrado su vida a estudiar cada centímetro de la
Sierra. Su trabajo de años, el estudio bibliográfico y de prensa nos acercaron a los
acontecimientos y la atmósfera de la época.
"Faltaba entonces la solución audiovisual: escuchar cada una
de las grabaciones de Radio Rebelde y revisar los materiales ya filmados por Trimagen y el
ICAIC. En la pe-lícula inédita La batalla del Jigüe encontramos valiosas
imágenes para la serie. También aparecen las del escenario actual de las acciones. La
transición en el tiempo está dada por los colores; blanco y negro (pasado) y color
(presente). La música, en lo fundamental, pertenece a Juan Almeida y a Sergio Vitier,
este último con composiciones inéditas.
"Siempre que me preguntan por lo más importante del
documental, no vacilo en responder que es el haber reunido a cerca de 80 testimoniantes:
combatientes de todos los frentes guerrilleros, nueve de ellos hoy generales. Y entre los
entrevistados están Machado Ventura, Ramiro Valdés, José Ramón Balaguer...
"La elección de los entrevistados no sólo obedece a sus
méritos, sino que seleccionamos a aquellos que estuvieron más cerca de lo que va
contando la serie; y donde habían dos contando sobre una misma acción, decidimos poner
al menos conocido. Se hace un contrapunteo entre el Ejército Rebelde y el de la dictadura
mediante los testimonios de ambos bandos.
"El documental se terminó en tiempo récord. En 17 días se
realizaron las filmaciones en la región oriental, al tiempo que otros tres equipos lo
hacían en Santa Clara y La Habana.
"¿Un adelanto? Huellas del Combate busca la novedad
dentro del hecho histórico. Cuenta, por ejemplo, cómo se organizó la Fuerza Aérea
Rebelde en el II Frente Oriental, lo que implicaba crear bases, iluminar las pistas,
buscar aviones, pilotos y combustible... Todo está dicho en un lenguaje claro, con
escasos adjetivos. Hay otra manera de comunicación. Qué más hay que decir donde aparece
el testimonio de tres hombres que frenan el avance, a la entrada de Levisa, de una columna
de más de cien, con el asesino Sosa Blanco al frente.
"¿Otro? Que no aparecerá en pantalla una sola estatua,
lápida o conjunto escultórico para recordar a nuestros mártires. Hay otros símbolos
que los hacen presentes. Se trata de una etapa dura, pero su resultado, la Revolución, es
alegre. Y no cuento más..." |