 Mario, maestro sin título

Juan Varela Pérez
Ningún trabajo de diploma, ni expediente de curso
terminado, aparecen en el dossier de Mario Fuentes Guzmán. Pero los operarios de
las dos combinadas de la CPA 14 de Junio, en San Cristóbal, lo califican como todo un
maestro en el difícil arte de rescatar piezas supuestamente inservibles.
En eso de hacer "remiendo" hasta que aparezca el
componente original no se parece a nadie, o mejor dicho, nadie se parece a él.
Hace algún tiempo decidió jubilarse. Fue una corriente que se
movió. Pasados los 60 años de vida y casi medio siglo trabajado, siempre en el campo,
decidió "mirar los toros desde la barrera".
Pero un buen día amaneció inquieto y se preguntó: ¿Quién
atenderá ahora a mis niñas (sus combinadas)? Llamó a los jefes, trasmitió su decisión
y a las pocas horas, herramientas en mano, emprendía una nueva etapa.
Este es de los hombres que van de lo complejo a lo simple.
Soluciones duras y difíciles para otros, no se resisten ante él. Le pregunté qué
representaba para su entidad el valor de lo ahorrado por sus innovaciones y no supo
responder. Adalberto López, el jefe de producción, buscó los datos: 2 100 pesos en todo
el pasado año. En el actual, lleva igual ritmo.
Pero mucho más que eso fue el tiempo de trabajo que no se perdió
por su rapidez, sagacidad y búsqueda de soluciones con los pocos recursos y medios
disponibles.
El CAI 30 de Noviembre molió inestablemente. Las paradas se
reiteraron. Por eso el promedio de 7 000 arrobas por máquina-parque se considera
aceptable. En esas condiciones la productividad siempre peligra.
Mario reconoce que ya no tiene la dinámica de antes, pero "la
mente me responde, también la salud y eso es suficiente para no dejarse vencer por las
dificultades".
La familia se siente orgullosa de este veterano de la maquinaria,
pero en el seno de su colectivo ¿qué tal lo atienden?
"Me encanta que me saluden, que me feliciten cuando hago algo
bueno. Es mi mayor debilidad. Por fortuna, los jefes de la CPA son cariñosos y grande el
interés por uno y por la familia. Cuando hay un problema en la casa todo el mundo se
mueve. Ese es el mejor de los estímulos. Lo material es importante, pero hay que unirle
esos pequeños detalles que te comprometen."
¿Cuál es su especialidad?
"No me considero un especialista. Simplemente un técnico
preocupado y machacoso, que no se acobarda ante nada. Me siento mejor en el rescate y
rehabilitación de cualquiera de los agregados que lleva la combinada. Es mi fuerte."
¿Entonces, por qué sus compañeros lo consideran un maestro?
"Será porque jamás utilizo el `no se puede'. Indago, analizo,
consulto y al final la solución aparece y a veces es la obra de unos cuantos, la suma de
varias ideas, pero llega." |