 La sequía es secuela de la variabilidad del clima

ALBERTO NUÑEZ BETANCOURT
El aumento de la variabilidad climática en los últimos
decenios ha tenido una expresión concreta en la ocurrencia de eventos extremos y, entre
ellos, se destaca la sequía.
De tal afirmación parten los especialistas en clima Ramón Pérez y
Braulio Lapinel, del Instituto de Meteorología, cuando examinan los procesos de sequías
moderadas y severas que han afectado a Cuba en años recientes.
Sobre la sequía los entendidos de diversas materias no han
determinado una definición única, solo se reconoce que el denominador común es la
escasez de lluvias. Según el Diccionario Meteorológico Internacional se entiende como
sequía un período de condiciones anormalmente secas, suficientemente prolongado como
para que la falta de precipitaciones cause un grave desequilibrio hidrológico.
"En particular, en 1998, Cuba ha sentido el rigor de uno de
los eventos de sequía más intensos en su historia. Las primeras señales las tuvimos en
el mes de abril, al reportarse insuficientes acumulados de lluvia. Pero el fenómeno se
hizo realidad, sobre todo en las regiones central y oriental del país, en el mes de mayo,
el cual se presentó muy seco", coinciden ambos especialistas.
El período lluvioso en la Isla se corresponde con el semestre
mayo-octubre. En ese plazo ocurren los mayores totales de precipitaciones, con valores
mensuales que superan por lo general los 100 mm y se acumula entre un 72 y un 80 por
ciento de la lluvia anual.
"Sin embargo, en esta etapa ha llovido muy poco -apuntan. La
actual sequía ha estado asociada a una bien definida y persistente influencia
anticiclónica que ha hecho deficitarias las lluvias. A esto se unen las altas
temperaturas, responsables en buena medida de la evaporación de las aguas almacenadas y
la sequedad de los suelos."
Los meses de mayo, junio y julio fueron muy cálidos. Por ejemplo,
varias estaciones meteorológicas registraron nuevos records de temperaturas máximas para
mayo -el reporte más sobresaliente ocurrió en Jucarito con 38,6oC, el día 27, hecho que
no solo estableció una nueva marca nacional para ese mes, sino también igualó el
récord absoluto de temperatura máxima en el país, ocurrido el 7 de agosto de 1969 en la
estación meteorológica de Guantánamo. Durante junio y julio las temperaturas mínimas y
las medias resultaron las más altas desde 1951.
El comportamiento del clima depende en gran medida del
desenvolvimiento del evento El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Y es precisamente en 1998
que el clima de Cuba ha estado sometido a la influencia del ENOS más intensa hasta ahora
conocida.
Calificar un proceso de sequía resulta complejo, reconocen los
entrevistados, porque hay que tomar en cuenta el tiempo de duración, la extensión
regional, el mes en que ocurre,...
Los cubanos hemos vivido en los últimos meses un proceso de sequía
que bien puede denominarse intenso, de acuerdo con el criterio de estos meteorólogos.
Para enfrentarlo, el Estado cubano ha desplegado un conjunto de
medidas que posibilitan atenuar el mal. Cuba dispone, además, de un plan permanente de
lucha contra la sequía, encabezado por la Defensa Civil en coordinación con múltiples
instituciones. En este esfuerzo, el Centro Nacional del Clima garantiza el monitoreo
diario del proceso desde el inicio a la fecha.
Todavía hoy transitamos la etapa considerada lluviosa en nuestro
país, por lo que los acumulados pudieran mejorar en lo adelante. Ojalá las escasas
precipitaciones caídas en el territorio nacional en días recientes sean el augurio del
fin de la sequía. |