 Congreso debate informe del fiscal; nuevas
complicaciones para Clinton

WASHINGTON, 10 de septiembre.-Mientras en el Congreso republicanos y
demócratas difieren sobre poner o no a disposición del público el informe del fiscal
Kenneth Starr sobre el caso Lewinsky, la fiscal general Janet Reno presentó otras tres
investigaciones que pueden perjudicar aún más al presidente William Clinton.
El presidente de la Cámara de Representantes, Newt Gingrich,
señaló a la cadena CNN que el pleno votará este viernes una resolución para hacer
público el informe sobre el denominado sexgate y que este podría ser accesible al
público en la tarde de ese propio día, incluso por Internet.
Entre las que podrán ser consultadas mediante el sistema Thomas de
información legislativa se incluyen las 140 páginas que el fiscal Starr asegura pueden
ser las bases para el inicio del proceso de descalificación del mandatario, según
Notimex.
Sin embargo, el líder de la minoría demócrata Dick Gephardt
señaló en otra improvisada conferencia que su partido cree que el presidente Clinton
debe tener al menos unos dos días para examinar el reporte antes de su divulgación
pública.
El debate parlamentario sobre el escándalo que envuelve al
Presidente de Estados Unidos se inició hoy en el Congreso con un pedido para la renuncia
del mandatario, de un legislador republicano, y un llamado de Gingrich para que el
lenguaje de las intervenciones no se centre en ataques personales.
Otras noticias tampoco fueron buenas para el inquilino de la Casa
Blanca. La secretaria de Justicia, Janet Reno, resistió dos años pero finalmente en las
últimas tres semanas dio curso a tres investigaciones que pueden complicar aún más al
presidente Clinton y a sus correligionarios, a pocas semanas de las elecciones parciales.
El martes, Reno anunció la pesquisa sobre si Clinton y sus
colaboradores en la Casa Blanca coordinaron una serie de campañas promocionales del
partido Demócrata indebidamente, dijo ANSA.
Una segunda investigación se centra en el vicepresidente Albert
Gore, quien, como él mismo reconoció, hizo una serie de llamadas telefónicas desde su
oficina en la Casa Blanca para recoger fondos, según ANSA.
La tercera concierne a Harold Ickes, ex vicejefe de Personal de la
mansión ejecutiva, acusado de relaciones poco claras con el poderoso sindicato de
camioneros, a cambio de fondos para la campaña demócrata. Las tres investigaciones
podrían llevar a la designación de fiscales especiales, del tipo Kenneth Starr. |