 Agricultura urbana
La Habana con el millón
de quintales
Raisa Pagés
Acostumbrada al elevado consumo de recursos, alta
tecnología y escala extensiva, La Habana acaba de demostrar la asimilación de los
principios de la agricultura urbana al obtener por esa vía un millón de quintales de
vegetales, la segunda provincia del país en alcanzar esa cifra, pues la primera fue
Camagüey.
Al lograr que sus 19 municipios clasificaran como Bien, por la
Comisión Nacional encargada de esta evaluación, los habaneros recibieron una
felicitación, pues en el anterior recorrido, efectuado en septiembre, dos municipios
(Santa Cruz del Norte y Bejucal) obtuvieron la calificación de Mal y tres (Quivicán,
Mariel y Artemisa) la de Regular.
La crítica promovió un trabajo intenso para revertir los
señalamientos en esas zonas y los expertos constataron el cambio radical operado en el
movimiento de organopónicos y huertos intensivos y en los restantes subprogramas de la
agricultura urbana.
Esto es un símbolo de lo que se puede hacer con cohesión y con
pocos recursos y sirve de ejemplo para la agricultura tradicional, señaló Pedro
Saéz, miembro del Buró Político y primer secretario del Partido en La Habana, al
resumir la plenaria provincial en la cual se conocieron los resultados de la inspección.
El doctor Adolfo Rodríguez Nodals, presidente de la Comisión
Nacional de Agricultura Urbana, destacó el espíritu autocrítico y de humildad que
caracterizó la labor de los habaneros, quienes lejos de argumentar justificaciones, se
encaminaron a dar un vuelco total en el trabajo.
Al reportar al cierre de noviembre un promedio de 200 gramos diarios
per cápita de vegetales, La Habana se coloca como la segunda provincia de más oferta
-tras Cienfuegos- a la población y tiene condiciones para que varios de sus municipios
logren en breve la norma de 300 gramos orientada por la FAO. |