 Tres las provincias
en zafra
Activos en ellas los centrales señalados para incorporarse
a la molienda en la actual decena
Juan Varela Pérez
El inicio de zafra se caracteriza por el rigor y la exigencia en
declarar a un ingenio listo para moler. Quedan atrás los tiempos de inspecciones formales
y arrancadas imprecisas, para dar paso a un proceso de examen, revisión y control en el
cual se ha tenido en cuenta, ante todo, la calidad y real terminación de las
reparaciones.
La prueba de lo antes señalado es que ninguno de los cuatro
centrales en zafra ha salido "ileso" del primer tope. Todos han recibido
señalamientos que han obligado al aplazamiento de 48 horas y hasta más, para corregir
imprecisiones y detalles de acabado. Fue el caso del Habana Libre. También se repitió en
el Francisco Castro Ceruto (Granma); Siboney (Camagüey) y Manuel Fajardo (La Habana) los
cuatro ya están en zafra.
No ha sido una acción o proceder mecánico, de llenar planillas y modelos. Después, si
hay inconvenientes, el propio equipo de trabajo retorna y verifica, sobre el terreno, si
las instrucciones fueron cumplidas. Es entonces cuando se hace firme la autorización para
iniciar los cortes.
Los cuatro centrales antes señalados -de La Habana, Camagüey y
Granma- integran la pequeña avanzada inscrita para arrancar en la actual decena lo cual
se cumple. Según el programa el 10 de enero pudieran estar en producción unos 65
centrales.
La eficiencia (medible en rendimiento en azúcar y recobrado) es la
gran reserva disponible. Cierto que algunas provincias, incrementan modestamente sus
disponibilidades de caña molible. Pero no es lo general. En el oriente, por las razones
conocidas, el panorama es diferente. Allí hay menos arrobaje para llevar a los
basculadores. Tampoco es igual en determinadas zonas del territorio central.
Esto obliga a ubicar la cosecha en el tiempo óptimo de madurez de
la caña y defender las altas moliendas que conduzcan a una campaña rápida y muy
dinámica en su ejecución.
El Ministerio del Azúcar labora intensamente en varias líneas de
transformaciones que incluyen una más acabada organización de la maquinaria y
modificaciones fabriles como la llamada compactación del proceso. |